Alfabetizaciones Múltiples, Más Allá De La Lectura

Introducción

En la sociedad del conocimiento el cambio mediático y tecnológico, constante, obliga al aprendizaje permanente. Este debe realizarse, en la actualidad, utilizando no sólo el texto como elemento facilitador de la comunicación y, por tanto, del aprendizaje, también el lenguaje de la imagen, los medios y la tecnología que implica su lectura. Por otra parte se produce una interactividad, propiciada por la conectividad móvil especialmente, que hace necesaria la interpretación de múltiples lenguajes en una sociedad en red y global.

Conocer los distintos lenguajes, utilizarlos e interpretarlos requiere un esfuerzo necesario para tener una relación con nuestro alumnado. De ahí la importancia de trabajar en aulas creativas que utilicen el nuevo entorno mediático y los cambios comunicativos. Para ello se deben utilizar los recursos digitales a nuestra disposición. Las redes sociales y su complejo ecosistema de interacciones propician más que nunca el trabajo cooperativo en red, necesario para el cambio metodológico de nuestras aulas.

1. Educación ayer y hoy

1. Educación ayer y hoy

Educación ayer y hoy

. Por Paul Louis Martin des Amoignes

Introducción

Las épocas de transición fueron complicadas en todos los ciclos de la Humanidad. Podemos identificar diferentes periodos de cambios transcendentales a lo largo de la historia de la civilización:

1. Del hombre cazador-recolector al hombre agrícola.

El hombre cazador salía todos los días a cazar y recolectar alimentos para el sustento de su familia. 

No hay restricciones de copyright conocidos

El agricultor hace surcos en la tierra y siembra semillas lo que le permite rendir 50 veces más que en el momento anterior. Es por ello que el número de cazadores-recolectores pasó a reducirse en un 90%.

2. Del agricultor a la época de las grandes fábricas, la era industrial.

Se construyen grandes establecimientos productivos, con gente que aprende a especializarse y a producir en cadena.

Esas fábricas tienen una productividad 50 veces mayor que la agricultura familiar, por lo que el número de agricultores pasa a reducirse en un 90%.

3. De la era industrial a la era del conocimiento.

Para muchos autores actualmente nos encontramos en esta transición, para otros ya ha terminado.

En cualquier caso es de resaltar en ella la importancia que cobra el aprovechamiento del Capital Humano para las organizaciones.

Era industrial

Era industrial. Licencia Creative Commons

La Revolución Industrial se inició con el desarrollo económico en Inglaterra en el siglo XVIII, lo que provocó cambios profundos en la vida política, social y cultural. Sus características

fundamentales fueron el aumento el poder del capitalismo, el desarrollo del sector fabril, el progreso tecnológico y la aplicación de la energía a la industria.

El motivo por el que la Revolución Industrial se originó desde Inglaterra fue la Revolución Comercial, el sólido sistema monetario, la movilidad social y el fuerte abastecimiento de carbón.

La expansión de la Revolución Industrial se extendió a Bélgica, Europa Central, Rusia, América y Asia.

Las consecuencias de la Revolución Industrial fueron la formación de la gran industria, el neocolonialismo, la formación de la clase capitalista, el surgimiento del proletariado, la aparición de nuevas doctrinas sociales y el crecimiento de las clases y su poder.          

EDUCACIÓN EN LA ERA DIGITAL

Siempre hemos construido el modelo educativo tomando como referencia las necesidades de la sociedad.

En la era industrial, las escuelas fueron diseñadas como motores económicos para abastecer de profesionales a una sociedad industrial, basada en la producción y el consumo masivo.

El sistema educativo asumió los valores típicos de la organización industrial: la jerarquía, la planificación, el control y la estandarización.

En esencia, se formaba a los jóvenes para que hiciesen lo que se les mandaba. Pasaban varios años memorizando el mayor cuerpo posible de conocimientos para explotarlo después, a lo largo de su etapa profesional.

Crítica a la escuela en el contexto de la sociedad industrial (fragmento de la película "La educación prohibida")

Era del conocimiento

La llamada Sociedad de la Información, es tan cambiante y amplia como las formas de nombrarla. Viene impulsada por el avance científico y los intereses globalizadores económicos y culturales existentes en la sociedad actual.

Entre sus principales rasgos vemos la amplia acción que ejerce en nuestras vidas a través de los medios de comunicación de masas, las redes de comunicación, TIC… Toda la información se vuelve cada vez más visual, más rápida, más accesible, con una difusión masiva en todos los estratos sociales y económicos, con nuevos canales de comunicación y cantidades ingentes de fuentes informativas. Lo que nos lleva a nuevos valores y pautas comportamiento social, nuevas simbologías, estructuras de transmisión del conocimiento y de organización de la información... configurando así nuevas y evolucionadas visiones del mundo en el que vivimos que cambian e influyen en nuestros comportamientos. Y que gracias a la escuela hemos de ir trabajando.

EDUCACIÓN EN LA ERA DEL CONOCIMIENTO

En la era del conocimiento encontramos continuos cambios que se producen a gran velocidad y que afectan de forma significativa a la sociedad, pero, paradójicamente la educación permanece inamovible, en la escuela nada parece haber cambiado:

Al igual que en la era industrial el profesor se sube al estrado, o se acerca a la pizarra, y pronuncia una lección de aproximadamente 50 minutos que sus alumnos deben escuchar en silencio. Toman notas, memorizan y, más adelante, cuando llega el momento del examen, regurgitan de forma más bien acrítica esos mismos conocimientos proporcionados por el profesor, que es la única autoridad y fuente de saber. (J. Cabrera)

El nuevo paradigma de la educación para el siglo XXI

Un rasgo indudable de esta nueva era es la importancia sin precedentes que adquiere el saber científico tecnológico. Son claras las tendencias que indican que ingresamos en la “era del conocimiento”. Como dicen los Toffler: “Todos los sistemas económicos descansan sobre una ‘base de conocimientos.’ Todas las empresas dependen de la existencia previa de este recurso, de construcción social. A diferencia del capital, el trabajo y la tierra, aquél suele ser desdeñado por economistas y ejecutivos cuando determinan las aportaciones precisas para la producción. Y, sin embargo, este recurso es el más importante de todos.” (Toffler, 1995)

Era del conocimiento. Licencia de Creative Commons by 4.0

Es el más importante porque es el más humano. Porque sólo conoce (aprende) el ser humano, pero también porque “el conocimiento tiene virtudes intrínsecamente democráticas. A diferencia de las fuentes de poder tradicionales (la fuerza, el dinero, la tierra) el conocimiento es infinitamente ampliable. Su utilización no lo desgasta sino que, al contrario, puede producir más conocimiento. Un mismo conocimiento, puede ser utilizado por muchas personas y su producción exige creatividad, libertad de circulación, intercambios, críticas constructivas, diálogo. Todas ellas condiciones propias de una sociedad democrática” (Tedesco, 1995)

Una “sociedad del conocimiento” se perfila, entonces, como una forma social superadora de las actuales, a condición de que el conocimiento -que es la base- sea un bien que está disponible para todos. Esta es la nueva sociedad. Mucho conocimiento al alcance de todos, distribuido de tal manera que garantice igualdad de oportunidades.

¿Cómo se logra? A través de un sistema escolar que sea el encargado de garantizarlo, al cual toda la sociedad le dé no solamente el mandato de hacerlo, sino también los recursos para lograrlo.

Artículo completo:

El Nuevo Paradigma de la Educación para el siglo XXI: http://www.oei.es/administracion/aguerrondo.htm

De las reformas a la transformación: necesidad de un nuevo paradigma

Como consecuencia de las transformaciones económicas, de los cambios en los modos de producción, de los procesos de globalización de la economía y de la cultura, una respuesta común que aparece en todas las latitudes son las reformas de la educación. Pero los frutos no han sido los esperados. Su común denominador está siendo su dificultad para abrirse paso, cuando no su fracaso.

¿A qué se debe esto? Las fuertes transformaciones de la sociedad global están dejando en claro que este fin de siglo está suponiendo un cambio total de reglas de juego, un cambio de paradigma. En el caso de la educación quizás el fracaso se deba a que las respuestas tienden a sostener una mirada retrospectiva más que a inventar una propuesta prospectiva. Y esto es grave, ya que a pesar de que estas respuestas prospectivas existen en otras áreas, en la educación parece que se prefiriera una respuesta que se acerca a más de lo mismo. Nos limitamos a expandir y replicar el modelo clásico de la escuela del siglo pasado (más bien del siglo ante-pasado, del siglo XVIII), modernizándolo con materiales didácticos y, sobre todo, incluyendo la mayor cantidad de computadoras posible. Esta solución es ingenua y denota muy poca capacidad de mirada prospectiva.

Se requiere un nuevo paradigma educativo que pueda acompañar los nuevos paradigmas que surgen en las demás áreas de la sociedad. Otro paradigma que, superando las restricciones del actual, sea capaz tanto de saldar las deudas del pasado cuanto de dar respuestas más adecuadas a las necesidades del futuro.

De los saberes a las competencias

El nuevo paradigma implica cambiar básicamente la ecuación conocimiento -->docente --> alumno, pasando de los saberes a las competencias. Esto solo será posible si tomamos conciencia, rediscutimos y redefinimos los ejes básicos que subyacen al actual modelo de educación (Aguerrondo, 1993).

Aunque existen elementos que permiten atisbar algunas redefiniciones, éstos no han crecido todavía lo suficiente ni están lo suficientemente sistematizados y organizados, como para plasmarse en decisiones que afecten medularmente a los sistemas educativos. Las decisiones se toman, todavía, desde las miradas retrospectivas del futuro. Frente a la crisis del paradigma clásico no se vislumbran respuestas alternativas. Son propuestas de ‘reforma’ y no de transformación estructural.

Podríamos decir que un sistema educativo se organiza en torno a tres grandes definiciones:

De los saberes. Licencia de Creative Commons 40.by

Un cambio de paradigma educativo consiste básicamente en que, a partir de nuevas opciones político-ideológicas, una sociedad sea capaz de redefinir qué entiende por cada uno de estos ejes subyacentes o principios básicos que estructuran el sistema educativo.

Los sistemas educativos actuales, nacidos como consecuencia de la industrialización, se encuentran organizados sobre la base de las definiciones de ciencia (conocimiento), de aprendizaje y de contenidos vigentes en el momento en que se generaron. Para cumplir con este objetivo se desarrollaron instituciones (las escuelas y los sistemas escolares) cuyos ejes organizadores son definiciones pedagógicas que postulan cómo garantizar que una serie de conocimientos válidos sean aprendidos por toda la población.

La definición de estos supuestos es importante porque determina la forma concreta de organización de la propuesta de enseñanza, o sea los elementos materiales específicos que deben existir para que se lleve adelante el proceso de aprendizaje, y por lo tanto los insumos materiales y los recursos humanos para ello.

a. El conocimiento

En el paradigma de organización del sistema escolar que hemos heredado, se entiende por conocimiento: la actividad humana que tiene como objetivo la descripción y explicación de los fenómenos de la realidad, con el fin de generar teoría que permita predecir su comportamiento. El conocimiento se orienta hacia la producción de teoría, y por lo tanto el objetivo de la escuela será la adquisición de “saberes” que se definen fundamentalmente desde su dimensión teórica.