Conclusiones Concluyendo recordaremos que es necesario: Introducir en las programaciones los conocimientos sobre hábitos alimentarios usando las competencias básicas adecuadas a cada etapa. Contemplar el comedor escolar como una actividad educativa importante y divertida . Acompañar la educación en alimentación con acciones lúdicas que incluyan la realización de actividad física . Buscar la implicación y participación de las familias , que se beneficiaran de los nuevos conocimientos. Trabajar en la conciliación familiar . Saber que los hábitos alimentarios que ayudemos a aprender a nuestros alumnos influirán en su salud, no sólo durante la infancia sino también en la edad adulta. El trabajo de todos hará que los escolares consigan aprender hábitos alimentarios correctos y descubran nuevos sabores. Recordemos que “ se necesita el trabajo de toda la tribu para educar a un niño ”.