Consejos prácticos para mantener estable el peso adecuado Realiza todas las comidas del día, no suprimas ninguna. Vigila el peso de las raciones. Puedes utilizar platos, tazas y copas de pequeño tamaño; recurre a menaje de cocina graduado para la preparación de las recetas; comparte platos en los restaurantes. Elige aceite de oliva frente a otros tipos de aliños o salsas como mahonesas y similares. Incluye primeros platos de origen vegetal y guarniciones también vegetales en los segundos platos de comidas y cenas (lechuga, tomate, pimiento, cebolla, zanahorias, patatas, arroz...). Las frutas deben ser los alimentos de elección a la hora del postre, la merienda o si necesitas comer algo entre horas. Duerme lo suficiente: un mínimo de 8 horas diarias. Practica a diario ejercicio físico moderado, por ejemplo en forma de paseos (30-60 minutos). Los niños y adolescentes deben habituarse a realizar la actividad que corresponde a su situación. A continuación se propone un ejemplo de menú para un adulto: DESAYUNO Una taza de café con leche semidesnatada. Dos tostadas con una cucharada pequeña de mermelada. Una pera o un zumo de naranja natural. MEDIA MAÑANA Dos mandarinas. COMIDA Macarrones con tomate, un plato. Pollo asado (un cuarto) con guarnición de pimientos. Macedonia de fresas con plátano y naranja, un cuenco. Pan (un panecillo), agua. MERIENDA Una taza de café con leche semidesnatada. CENA Panaché de verduras (patatas, zanahorias, judías verdes), un plato. Merluza a la romana (un filete pequeño) con guarnición de lechuga y maíz. Piña al natural.