Módulo 5. Cómo acompañar el proceso de escritura en el aula 5.1. Tipos de feedback 5.1.1. Las preguntas que todo feedback debe responder Hattie y Timperley (2007) proponen que el feedback efectivo responde a tres preguntas fundamentales : ¿A dónde voy?  ( Feed up ) → Objetivos ¿Cómo voy?  ( Feed back ) → Progreso ¿Qué sigue?  ( Feed forward ) → Siguientes pasos Primera pregunta: ¿A dónde voy? ( Feed up ) El alumno debe conocer los objetivos de aprendizaje. No podemos pedirle que mejore si no sabe cuál es la meta. Si los estudiantes saben cuál es su objetivo de aprendizaje – la habilidad específica que se supone que han de adquirir – el  feedback se convierte en información útil; de otro modo, se convertirá solo en alguien que les dice qué hacer. En escritura creativa, esto significa que antes de escribir, los alumnos deben saber qué van a trabajar. Por ejemplo: "En este relato vamos a centrarnos en la construcción del personaje: queremos que el lector entienda sus motivaciones." "El objetivo de hoy es practicar la técnica de 'mostrar' en lugar de 'contrar'." Segunda pregunta: ¿Cómo voy? ( Feed back ) Es la información sobre el progreso realizado. ¿Qué he conseguido? ¿Qué me falta? ¿En qué nivel estoy respecto al objetivo? Tercera pregunta: ¿Qué sigue? ( Feed forward ) Es la más importante para el aprendizaje futuro. ¿Qué debo hacer ahora? ¿Cuál es el siguiente paso? El feedback no debe mirar solo al pasado (lo que has hecho), sino al futuro (lo que puedes hacer). Ejemplo aplicado a un texto de escritura creativa Imaginemos un alumno de 3º de ESO que ha escrito este texto: "María estaba triste. Su amiga no la había llamado. Se quedó en casa todo el día sin hacer nada." Aplicación de las tres preguntas: Pregunta Feedback correspondiente ¿A dónde voy? (recordatorio del objetivo) "Recuerda que en esta actividad estamos practicando cómo 'mostrar' las emociones en lugar de solo 'contarlas'. El objetivo es que el lector sienta lo que siente María, no solo que lo sepa." ¿Cómo voy? (progreso) "Has conseguido contar la situación con claridad: entendemos lo que pasa y por qué María está triste. Es un buen punto de partida." ¿Qué sigue? (siguiente paso) "Ahora puedes probar a transformar 'María estaba triste' en una pequeña escena que muestre esa tristeza. Por ejemplo: ¿qué hace María cuando está triste? ¿Mira por la ventana? ¿Se muerde las uñas? ¿Tiene ganas de llorar? Intenta escribir esa escena en 3-4 líneas." Observa que el feedback no se limita a señalar lo que falta, sino que ofrece un camino concreto para avanzar. 5.1.2. Nivel 1: Feedback sobre la tarea (FT) Se centra en el producto, en lo que el alumno ha hecho. Responde a preguntas como: ¿Está correcto? ¿Falta algo? ¿Qué información adicional necesita? Ejemplos: "Has olvidado incluir la descripción del personaje principal." "El diálogo suena natural, pero falta una acotación para saber quién habla." "La estructura es correcta: tienes inicio, nudo y desenlace." Cuándo es útil: Con alumnos principiantes que necesitan saber si van bien. Para aprendizajes superficiales (datos, procedimientos simples). Como punto de partida para feedback más profundo. Limitaciones:  No promueve aprendizaje profundo por sí solo . 5.1.3. Nivel 2: Feedback sobre el proceso (FP) Se centra en cómo se ha realizado la tarea, en los procedimientos y estrategias utilizadas. Ayuda a hacer conexiones entre ideas y a aprender del error. Ejemplos: "Para mejorar la descripción, prueba a usar los cinco sentidos: ¿qué ve, oye, huele el personaje en ese momento?" "Observa cómo has construido el diálogo: has alternado bien las voces, pero podrías añadir alguna pausa o silencio para dar más realismo." "Cuando escribes un personaje con miedo, recuerda que puedes mostrar ese miedo a través de sus acciones: manos que sudan, miradas que evitan, etc." Cuándo es útil: Para promover aprendizaje profundo. Cuando el alumno ya domina lo básico y puede ir más allá. Para ayudar a superar errores recurrentes. 5.1.3. Nivel 3: Feedback sobre la autorregulación (FA) Se centra en la capacidad del alumno para supervisar, controlar y regular su propio aprendizaje. Desarrolla la autonomía y la metacognición. Ejemplos: "Antes de entregar, ¿cómo podrías revisar tú mismo si has conseguido el objetivo de 'mostrar' la emoción?" "Cuando te bloquees al escribir, ¿qué estrategias puedes usar? Recuerda las que hemos visto en clase: escritura automática, cambiar de lugar, etc." "Al leer tu texto, ¿qué partes crees que funcionan mejor? ¿Y cuáles crees que podrías mejorar?" Cuándo es útil: Para desarrollar la autonomía del alumno. En fases avanzadas del aprendizaje. Para que el alumno se convierta en su propio evaluador. 5.1.4. Nivel 4: Feedback sobre la persona (FP) Se centra en el yo, en atributos personales como la inteligencia o la habilidad. Ejemplos: "Eres muy listo", "Tienes un don para escribir", "Qué bien lo haces". La evidencia es clara:   este feedback es el menos efectivo  y puede ser perjudicial si no va acompañado de información sobre la tarea o el proceso . ¿Por qué? No da información sobre cómo mejorar. Puede crear una "mentalidad fija" (soy bueno, luego no necesito esforzarme) o, si falla, "no soy bueno, luego no puedo mejorar" . Distrae de la información relevante sobre el aprendizaje. Sin embargo, cuando el elogio personal va acompañado de razonamientos y subraya procesos, puede ser útil. Por ejemplo: "Eres un escritor con mucho estilo, porque la metáfora que has usado para resumir tu explicación era bastante original y funciona muy bien"  . Aquí el elogio personal está vinculado a un logro concreto y a un proceso específico. 5.1.5. Ejemplos comparativos aplicados a escritura Texto del alumno Feedback nivel 1 (tarea) Feedback nivel 2 (proceso) Feedback nivel 3 (autorregulación) "El perro era muy grande y daba miedo." "Has descrito al perro, pero podrías añadir más detalles." "Para describir mejor, prueba a usar comparaciones: 'era grande como...' o 'daba miedo porque...'" "¿Cómo podrías revisar esta frase para que el lector sienta miedo sin usar la palabra 'miedo'?" Diálogo: "-¿Vienes? -Sí. -¿Seguro? -Claro." "El diálogo es muy breve, podrías alargarlo." "Prueba a añadir acotaciones entre los diálogos: qué hacen los personajes mientras hablan." "Cuando escribas diálogos, ¿qué preguntas puedes hacerte para asegurarte de que suenan naturales?" Final: "Y entonces todo terminó." "El final es demasiado abrupto." "Para dar más fuerza al final, prueba a conectar con el inicio de la historia." "¿Cómo podrías saber si un final funciona? ¿Qué lectores podrían darte feedback antes de la versión final?" 5.2. El arte de devolver: cómo dar feedback positivo y motivador 5.2.1. De "corrector" a "lector cómplice" El cambio fundamental es este: no estamos para "corregir" (señalar errores, tachar lo que está mal), estamos para "leer" (acompañar, sugerir, preguntar, celebrar). Nuestro objetivo no es que el texto sea perfecto (¿qué es un texto perfecto?), es que el alumno quiera seguir escribiendo. Un alumno que recibe un texto lleno de tachones rojos, con anotaciones como "mal", "no se entiende", "esto sobra", probablemente dejará de escribir. Un alumno que recibe comentarios como "me ha encantado esta imagen", "¿qué pasaría si exploraras más este personaje?", "me quedé con ganas de saber más sobre...", probablemente querrá seguir escribiendo y mejorar. La diferencia entre corrección y revisión: Corrección:  se centra en lo que está mal (ortografía, gramática, puntuación). Es necesaria, pero no debe ser lo único ni lo primero. Revisión:  se centra en cómo mejorar el texto (estructura, personajes, ritmo, tensión). Es un proceso de acompañamiento, no de juicio. En un taller de escritura creativa, la corrección ortográfica y gramatical puede esperar. Lo primero es celebrar que el alumno ha escrito algo, que se ha atrevido a poner palabras a sus pensamientos. Luego, cuando el texto esté más trabajado, se puede hacer una revisión ortográfica final. 5.2.2. El modelo del sándwich Una estructura sencilla y efectiva para dar feedback oral o escrito es el modelo del "sándwich": primero lo positivo, luego la sugerencia de mejora (en forma de pregunta), y finalmente un estímulo general. Primero, lo que funciona. Señala algo específico que te haya gustado. No digas "me gusta" sin más. Sé concreto: "Me ha encantado cómo describes la luz entrando por la ventana. Se nota que has observado con atención." "El diálogo entre los dos personajes suena muy real. Parece que estuvieran hablando de verdad." "Esa frase final, 'y entonces todo se detuvo', es muy potente. Deja al lector con ganas de más." "Me ha gustado mucho el nombre que has elegido para el personaje. Ya solo con el nombre se intuye algo de su personalidad." Ser específico es importante porque el alumno necesita saber qué ha hecho bien para poder repetirlo. Si solo decimos "me gusta", no sabe a qué nos referimos. Luego, una pregunta que invite a mejorar. En lugar de decir "esto está mal" o "esto no se entiende", formula una pregunta que haga pensar al alumno. La pregunta debe ser abierta, no una trampa, y debe invitar a explorar posibilidades, no a dar la respuesta correcta. Ejemplos de preguntas útiles: "Me quedé con ganas de saber más sobre por qué el personaje reacciona así. ¿Qué crees que pasaría si exploraras un poco más su pasado?" "En esta parte, no termino de visualizar bien el espacio. ¿Qué detalles podrías añadir para que lo veamos como tú lo imaginas?" "El ritmo aquí es muy rápido, pasa todo muy de golpe. ¿Crees que la historia ganaría si te detuvieras un poco más en este momento?" "Este personaje secundario me ha parecido interesante. ¿Podría tener más peso en la historia? ¿O prefieres que siga siendo secundario?" "El final me ha sorprendido. ¿Pensaste en otros finales posibles antes de elegir este?" Observa que todas estas preguntas respetan la decisión del autor. No le decimos lo que tiene que hacer; le ofrecemos caminos para que él decida. Finalmente, un estímulo general. Termina con una nota positiva que refuerce la confianza y las ganas de seguir escribiendo: "En general, es un texto que tiene mucha fuerza. Estoy deseando ver cómo queda la siguiente versión." "Has conseguido transmitirme la emoción que querías. Sigue escribiendo, que tienes talento para esto." "Me ha gustado mucho leerte. Espero que sigas compartiendo tus textos." 5.2.3. Ejemplos prácticos de feedback con el modelo del sándwich Ejemplo 1: Texto con un personaje poco desarrollado Texto del alumno:  "María llegó tarde a clase. El profesor la miró mal. Ella se sentó y no dijo nada." Feedback posible: "Me gusta cómo presentas la situación con pocas palabras. Se entiende perfectamente lo que pasa." (Positivo) "Me pregunto qué estaría pensando María en ese momento. ¿Estaba avergonzada, enfadada, le daba igual? ¿Qué crees que pasaría si nos contaras algo de lo que siente?" (Pregunta) "Tienes una forma muy directa de contar. Con un par de detalles más, este texto puede quedar genial." (Estímulo) Ejemplo 2: Texto con un final confuso Texto del alumno:  "Buscó durante horas. Al final, lo encontró. Pero ya era demasiado tarde." Feedback posible: "Has creado mucha intriga desde el principio. El lector quiere saber qué busca y por qué es tan importante." (Positivo) "Cuando dices 'ya era demasiado tarde', me quedo con ganas de saber qué significa exactamente. ¿Qué es lo que ya no se puede hacer? ¿Cómo te imaginas que reacciona el personaje?" (Pregunta) "Tienes un don para crear misterio. Sigue por ahí, que vas bien." (Estímulo) Ejemplo 3: Texto con mucho diálogo pero poca acción Texto del alumno:  (Un diálogo largo entre dos personajes que hablan de lo que hicieron el fin de semana) Feedback posible: "Tus diálogos suenan muy naturales. Se nota que has escuchado cómo habla la gente de verdad." (Positivo) "Me pregunto si esta conversación podría estar pasando mientras hacen algo, por ejemplo mientras caminan o mientras comen. A veces, mezclar diálogo con acción hace que la escena gane ritmo. ¿Has probado a añadir alguna acción mientras hablan?" (Pregunta) "Tienes mucho oído para el diálogo. Es un don importante para un escritor. Sigue practicando." (Estímulo) 5.2.4. Feedback oral vs. feedback escrito Feedback escrito: Ventajas: el alumno puede releerlo, reflexionar con calma, guardarlo como guía. Inconvenientes: puede resultar frío, distante, malinterpretarse. Recomendación: sé cálido en el tono aunque escribas. Usa frases como "me ha encantado", "me pregunto", "estoy deseando leer más". Evita las listas frías de "aspectos a mejorar". Feedback oral: Ventajas: permite el intercambio, la aclaración, la conversación. El alumno puede preguntar, defender sus decisiones, entender mejor. Inconvenientes: requiere tiempo, intimidad, y que el alumno se sienta cómodo hablando de su texto. Recomendación: busca momentos de conversación individual (mientras los demás escriben, al final de la clase, en un recreo). Si no es posible, haz pequeños grupos de feedback donde los alumnos se den retroalimentación entre ellos con tu supervisión. 5.2.5. Lo que nunca debemos hacer Hay formas de dar feedback que pueden matar cualquier atisbo de creatividad. Evita estas prácticas: Corregir el texto como si fuera un examen:  tachar en rojo, poner notas numéricas, señalar cada falta sin valorar lo positivo. Frases como "falta imaginación", "esto es muy flojo", "no he entendido nada".  Son juicios globales que no ayudan a mejorar y que destruyen la autoestima. Comparar con otros alumnos. Imponer nuestra visión:  "yo lo habría escrito así", "eso no deberías haberlo puesto". El texto es del alumno, no nuestro. Podemos sugerir, nunca imponer. Corregir todos los errores a la vez:  si un texto tiene muchas faltas de ortografía, mala estructura, personajes planos y diálogos flojos, no intentes corregirlo todo. Elige una cosa (la más importante) y trabaja esa. Lo demás puede esperar. Actividad práctica: transforma correcciones en preguntas A continuación, tienes frases típicas de "corrección". Transforma cada una en una pregunta que invite a la mejora, siguiendo el modelo del sándwich (positivo + pregunta + estímulo) Frase original: "Este personaje no tiene profundidad." Tu versión: Positivo: _________________________________ Pregunta: _________________________________ Estímulo: _________________________________ Frase original: "El final es muy precipitado." Tu versión: Positivo: _________________________________ Pregunta: _________________________________ Estímulo: _________________________________ Frase original: "No se entiende lo que pasa aquí." Tu versión: Positivo: _________________________________ Pregunta: _________________________________ Estímulo: _________________________________ Frase original: "Faltan descripciones." Tu versión: Positivo: _________________________________ Pregunta: _________________________________ Estímulo: _________________________________ Frase original: "El diálogo es muy forzado." Tu versión: Positivo: _________________________________ Pregunta: _________________________________ Estímulo: _________________________________ 5.3. Cómo evaluar la creatividad 5.2.2. Ejemplo de rúbrica para evaluar los productos finales Aunque es difícil valorar lo que "está bien" o "está mal" cuando hablamos de escritura creativa, también hay, por supuesto, elementos que pueden ser evaluados objetivamente. Es igual de importante tanto valorar y poner en valor la creatividad del alumnado, como poder señalar claramente los aspectos en los que puede trabajar para que el producto final sea de mayor calidad. Aquí te propongo un ejemplo de rúbrica para evaluar los elementos que componen una historia: RÚBRICA PARA EVALUAR EL PRODUCTO FINAL A continuación, se presenta una rúbrica detallada para evaluar el texto final del proyecto. Puedes adaptarla a las características específicas de tu proyecto (añadiendo o quitando aspectos, ajustando los descriptores, etc.). Aspecto Excelente (4 puntos) Competente (3 puntos) Básico (2 puntos) Insuficiente (1 punto) Estructura narrativa El texto presenta un inicio claro que sitúa al lector, un conflicto bien definido que genera tensión y una resolución coherente que aporta sentido al conjunto. El texto tiene inicio, conflicto y resolución, aunque alguna de estas partes está menos desarrollada o resulta algo confusa. Se identifican algunos elementos de la estructura, pero faltan partes esenciales o están desordenadas. No se reconoce una estructura narrativa clara; el texto es confuso o inconexo. Personajes Los personajes tienen deseos y miedos claros, actúan de forma coherente y evolucionan (si es necesario). El lector puede empatizar con ellos. Los personajes se identifican y tienen alguna motivación, pero podrían estar más desarrollados o actúan de forma algo predecible. Los personajes son meros nombres; no sabemos qué quieren ni qué temen. Actúan de forma arbitraria. No hay personajes definidos o son completamente planos e intercambiables. Técnica: mostrar vs. contar El texto muestra las emociones y acciones a través de detalles sensoriales, diálogos y acciones. El lector "ve" lo que pasa sin necesidad de que se lo expliquen. El texto combina momentos de mostrar con otros de contar. A veces explica lo que debería mostrar, pero en general funciona. El texto cuenta más que muestra. Abundan frases como "estaba triste" o "tenía miedo" sin escenas que lo respalden. El texto es meramente expositivo; no hay ningún intento de mostrar. Creatividad y originalidad La idea es original, arriesgada, sorprendente. El autor ha explorado caminos poco comunes y aporta una mirada personal. La idea es interesante pero se desarrolla de forma algo predecible. Hay algún elemento original, pero en general sigue caminos trillados. La idea es tópica, vista muchas veces. No hay riesgo ni exploración. El texto es una mera copia o imitación de otros sin ningún aporte personal. Adecuación al género elegido El texto se ajusta perfectamente a las convenciones del género trabajado (terror, fanfiction, rap, carta...), aprovechando sus posibilidades. El texto respeta las convenciones básicas del género, aunque no explora todo su potencial. El texto se acerca al género pero tiene elementos que no encajan o desentonan. El texto no respeta las convenciones del género o no se identifica claramente a qué género pertenece. Uso del lenguaje y corrección El lenguaje es cuidado, preciso, adecuado al tono de la historia. La ortografía y la gramática son correctas. Se nota una elección consciente de las palabras. El lenguaje es correcto y se entiende bien, aunque sin especial brillo. Puede haber alguna falta ortográfica menor. El lenguaje es pobre o impreciso. Hay varias faltas ortográficas o gramaticales que dificultan la lectura. El lenguaje es muy descuidado, con abundantes faltas que hacen el texto casi incomprensible. Presentación (si aplica) El texto está bien presentado, limpio, con una maquetación cuidada que facilita la lectura. Si incluye ilustración, está bien integrada. La presentación es correcta, aunque podría mejorarse algún aspecto (legibilidad, organización, ilustración). La presentación es descuidada: mala letra, manchas, desorden, ilustraciones que no aportan. La presentación es muy deficiente y dificulta gravemente la lectura. Puntuación total:  ____ / 28 puntos Conversión a calificación (orientativa): 25-28 puntos: Sobresaliente 20-24 puntos: Notable 14-19 puntos: Bien / Suficiente 7-13 puntos: Insuficiente 0-6 puntos: Muy deficiente Para orientarte, puede serte de utilidad la calificación numérica, pero recuerda que para el alumno será más efectivo si le explicas qué aspectos específicamente puede trabajar más. 5.2.3. Autoevaluación del alumno Es importante que el alumno haga un ejercicio de reflexión, al final del proyecto o en el medio del proceso, tras las primeras correcciones. Un ejemplo de autoevaluación: Nombre:  ______________________  Título de mi texto:  ______________________ Instrucciones:  Responde con sinceridad a las siguientes preguntas. No hay respuestas correctas o incorrectas; se trata de que reflexiones sobre tu propio proceso. Sobre el proceso de escritura: ¿Cómo elegiste el tema o la idea para tu texto? ¿Qué dificultades encontraste al escribir? ¿Cómo las superaste? ¿Utilizaste alguna de las estrategias anti-bloqueo que hemos trabajado? ¿Cuál? Sobre el feedback recibido: ¿Qué sugerencias te hicieron tus compañeros o el profesor? ¿Incorporaste alguna de esas sugerencias? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Qué aprendiste al recibir feedback de otros? Sobre tu evolución: Compara este texto con el primer texto que escribiste en el curso. ¿Qué crees que has mejorado? ¿Qué aspecto de tu escritura crees que necesitas seguir trabajando? Sobre el producto final: ¿Estás satisfecho/a con el resultado? ¿Por qué? Si pudieras cambiar algo de tu texto, ¿qué sería? Valoración global: ¿Qué es lo que más te ha gustado de este proyecto? ¿Qué ha sido lo más difícil? ¿Recomendarías este proyecto a otros compañeros? ¿Por qué? 5.2.4. Coevaluación entre iguales Para la revisión entre compañeros, utiliza la siguiente guía basada en el modelo del sándwich del módulo 5: Nombre del revisor/a:  ______________________ Nombre del autor/a:  ______________________ Título del texto revisado:  ______________________ Instrucciones:  Lee atentamente el texto de tu compañero y responde a estas preguntas con honestidad y respeto. Recuerda que tu objetivo es ayudarle a mejorar. 1. LO POSITIVO (algo que te haya gustado especialmente) Señala al menos DOS cosas que te hayan gustado del texto. Sé específico: no digas solo "me gusta", explica qué te ha gustado y por qué. Ejemplo: "Me ha encantado cómo describes la escena del sótano, se notaba la oscuridad y el miedo del personaje." a) _________________________________ b) _________________________________ 2. LA PREGUNTA (algo que te haya generado duda o curiosidad) Formula UNA pregunta sobre el texto que invite al autor a pensar en cómo podría mejorarlo. No es una crítica, es una curiosidad sincera. Ejemplo: "Me he quedado con ganas de saber más sobre por qué el personaje principal decide entrar en la casa. ¿Qué crees que pasaría si añadieras algún detalle sobre su motivación?" Tu pregunta: _________________________________ 3. EL ESTÍMULO FINAL (un ánimo para seguir) Termina con una frase de ánimo que refuerce la confianza del autor. Ejemplo: "En general, me ha parecido un texto muy interesante. Tienes mucho talento para crear atmósferas de misterio. ¡Sigue escribiendo!" Tu estímulo: _________________________________ 5.4. Gestión de bloqueos y frustración 5.4.1. ¿Por qué se produce el bloqueo?  Comprender las causas es el primer paso para intervenir eficazmente. 1. Causas relacionadas con la presión externa: Las limitaciones del tema y del tiempo La ansiedad de ser controlado y evaluado  2. Causas relacionadas con el miedo: Miedo a ser criticado Miedo al fracaso Miedo a que el trabajo no sea suficientemente bueno  3. Causas relacionadas con el proceso: Falta de información sobre la escritura Carencias en el vocabulario Problemas con el proceso de escritura arrastrados desde la escuela primaria 4. Causas relacionadas con el perfeccionismo: El escritor principiante quiere sentarse y escribir algo perfecto, pero no sabe cómo y la probabilidad de fracaso le intimida.  5.4.2. Estrategias prácticas para el aula Visualiza el video y reflexiona: -¿Has tenido algún bloqueo mientras hacías los ejercicios propuestos en los módulos anteriores? ¿Cómo los has solucionado? -¿Qué técnicas podrías usar para evitar las distracciones que impiden el flujo de ideas? Si te interesa saber más sobre el tema, aquí tienes una ampliación sobre la  pérdida de la atención. A continuación, te propongo unas técnicas básicas para gestionar los bloqueos en el aula: 1. Hablar sobre el bloqueo: desmontar el mito Cuando los estudiantes afirmen estar "bloqueados", cuestiona el diagnóstico. Pregunta: ¿Qué es exactamente el bloqueo? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Por qué crees que lo tienes? A veces, al analizar el síndrome, se puede exponer la falacia del bloqueo del escritor. También es útil recordarles que incluso los autores famosos lo experimentan.  J.K. Rowling admitió que la primera ronda de publicidad de "Harry Potter y la piedra filosofal" la asustó tanto que no podía trabajar en la secuela, "Harry Potter y la cámara secreta". Le preocupaba que el segundo libro no estuviera a la altura.  2. Ofrecer ayudas concretas Proporciona temas/consignas: Ten preparada una lista de temas relacionados con la tarea. Cuando un alumno se declare bloqueado, desafíalo a elegir uno y desarrollar al menos un párrafo en respuesta. Pide que ellos mismos generen temas: Si rechazan tus propuestas, desafíalos a crear sus propios temas.  3. Utilizar el diálogo como puente Los estudiantes bloqueados que no quieren o no pueden escribir a menudo sí quieren hablar con sus compañeros. Aprovecha esta tendencia: permite que hablen entre ellos, siempre que la conversación esté relacionada con el tema de escritura. Guía la conversación. Pídeles que tomen notas de la discusión como condición para participar. 4. Cambiar el entorno Salir del espacio habitual de escritura puede abrir nuevas perspectivas. Una caminata al aire libre expone a los estudiantes al mundo exterior: paisajes, personas, conversaciones fuera del aula. Luego pueden volver y discutir lo que experimentaron, tomando notas. Por ejemplo, pueden haber visto una pareja discutiendo acaloradamente y generar ideas sobre roles de género y relaciones. A menudo, un simple cambio de entorno cambia las actitudes y da una perspectiva fresca. 5. Escribir sin parar  Esta es una de las estrategias más efectivas. Establece un límite de tiempo (5 a 10 minutos) y pide a los alumnos que: Empiecen a escribir palabras y pensamientos relacionados con el tema asignado Sigan escribiendo sin parar por ningún motivo No corrijan ningún error ni borren nada Escriban la misma palabra una y otra vez si se atascan, hasta que surjan nuevos pensamientos Cuando termine el tiempo, revisen los resultados. Pide al alumno que subraye las frases de particular interés. Usa esas frases para seguir "desempaquetando" pensamientos con más detalles sobre el tema. 6. No buscar la perfección El miedo a la crítica o a una mala calificación es un poderoso inhibidor. La clave para superar el bloqueo es superar el miedo al rechazo y ayudar al alumno a capturar pensamientos e ideas relacionados con la tarea. Algunas recomendaciones específicas: Establece un momento cada día para escribir, esté o no relacionado con la escuela Prepara: a veces el bloqueo es una señal de que el alumno no está listo para abordar la tarea (necesita más investigación o un esquema) Cultiva la inspiración: tomar un descanso da tiempo a que las ideas se formen. Simplemente escribe: dejar que las palabras fluyan es parte del proceso; la edición vendrá después. 7. Dividir en tareas manejables No importa lo grande o desalentadora que pueda parecer una tarea, el truco para superarla cómodamente es dividirla en trozos manejables y del tamaño de un bocado. Crear un esquema puede ser una buena manera de empezar. Cuando divides las cosas en pequeñas tareas, tienes una mayor sensación de autocomplacencia al tachar cada una de tu lista. Cuando exista una bloqueo en alguna de las fases de escritura, intenta dividirla en tareas más pequeñas. 8. Leer en busca de inspiración Leer los escritos de otros autores y saber que han estado en el mismo barco no solo brinda consuelo a los estudiantes que enfrentan un obstáculo frustrante, sino que también puede proporcionar inspiración literaria que les dé la idea que necesitan.