4.2. Subtitulado automático y transcripción En este caso, hablamos de material multimedia o audiovisual, de contenido en vídeo o grabado previamente.  Fuente: Flaticon El subtitulado automático y la transcripción permiten convertir el habla en texto de forma simultánea o posterior. Pueden aplicarse a vídeos, clases grabadas, exposiciones orales, reuniones, videoconferencias o materiales audiovisuales. Por qué mejora la accesibilidad Estas funciones son especialmente relevantes para alumnado con discapacidad auditiva o pérdida de audición, pero su utilidad va más allá. Los subtítulos ayudan a seguir una explicación en entornos con ruido, facilitan el repaso posterior, apoyan la comprensión de vídeos en otro idioma y permiten que el alumnado acceda a la información por vía auditiva y visual al mismo tiempo. Las transcripciones también favorecen el estudio autónomo. Una explicación oral puede convertirse en apuntes, una entrevista en material de análisis o un vídeo en texto revisable. Esto resulta útil para alumnado que necesita más tiempo de procesamiento, para quienes tienen dificultades de atención o para quienes se benefician de apoyos escritos. Herramientas concretas Entre las herramientas más útiles se encuentran Google Live Transcribe , los subtítulos automáticos de YouTube , los subtítulos en directo de PowerPoint , Google Meet y Microsoft Teams. También pueden usarse asistentes de IA capaces de transcribir audio o generar resúmenes a partir de una transcripción. En todos los casos, conviene revisar el resultado. Los subtítulos automáticos pueden cometer errores con nombres propios, ruido de fondo, vocabulario técnico, acentos o cambios de interlocutor. Si el material va a compartirse como recurso educativo, la revisión docente es imprescindible.