5.1.1. Discapacidad auditiva
La IA grabando música (Minerva Rodríguez + Gemini + Hailou AI)
Discapacidad auditiva
La principal barrera que encuentra el alumnado con discapacidad auditiva no está en el aprendizaje, sino en el acceso a la información que se transmite por el canal sonoro: la explicación oral del docente, los diálogos entre compañeros, el audio de un vídeo o los avisos espontáneos del día a día. Desde la mirada del Diseño Universal para el Aprendizaje, la respuesta no consiste en adaptar la clase a un único estudiante, sino en ofrecer la información sonora también por vías visuales que beneficien a todo el grupo. La inteligencia artificial ha multiplicado las posibilidades de hacerlo de forma inmediata y sin equipamiento especializado, fundamentalmente convirtiendo el habla en texto, generando contenido visual subtitulado y, más recientemente, mediando con la lengua de signos.
El apoyo más extendido y de aplicación inmediata es el subtitulado automático en tiempo real.
Herramientas recomendadas
Transcripción instantánea de Google convierte en texto las conversaciones y sonidos del entorno mediante un dispositivo Android. Descargar Transcripción instantánea
Ava es una aplicación de accesibilidad disponible para dispositivos iOS y Android que utiliza inteligencia artificial para transcribir conversaciones orales y mostrar subtítulos en tiempo real. Puede emplearse en clases, reuniones, actividades grupales o conversaciones presenciales, facilitando el acceso a la información de personas sordas o con pérdida auditiva. Entre sus funciones se encuentran la identificación de interlocutores y la posibilidad de escribir una respuesta para que la aplicación la reproduzca mediante voz sintetizada, favoreciendo una participación más activa. En el contexto educativo, puede ayudar al alumnado a seguir explicaciones e intercambios orales, aunque las transcripciones automáticas deben revisarse cuando se utilicen como material permanente, especialmente si hay ruido, varias personas hablando a la vez o vocabulario técnico.
Microsoft Translator permite crear conversaciones subtituladas y traducidas, individualmente o en grupo.
Microsoft Translator para educación
Guía de conversaciones en directo
Ejemplo práctico de aula: Durante una explicación de Ciencias, el docente coloca una tableta cerca de la fuente de sonido y activa Transcripción instantánea o Ava. Las ideas principales también aparecen por escrito en la pantalla del aula. Si posteriormente se conserva la transcripción como material de estudio, el profesorado revisa los nombres propios, la terminología científica, la puntuación y los cambios de interlocutor.
La transcripción automática facilita el acceso, pero no sustituye a una persona intérprete de lengua de signos cuando este recurso haya sido determinado como necesario.
Cuando el contenido no es en directo sino un material preparado, la IA permite generar versiones visuales y subtituladas del mismo recurso. Herramientas como NotebookLM o MagicSchool transforman un documento escrito en un vídeo con subtítulos generados automáticamente, de modo que el alumnado accede al contenido teórico por una vía visual en lugar de auditiva. Esta lógica encaja de lleno con el principio de representación múltiple del DUA: el mismo material existe en varios formatos y cada estudiante elige el que mejor le funciona. Como en todos los casos, el docente debe revisar los subtítulos generados antes de usarlos, porque una transcripción con errores puede transmitir información equivocada.
La accesibilidad va más allá del aula y debe alcanzar también a las actividades culturales y a los eventos del centro. En ese terreno, soluciones españolas como Copla, de Aptent, reconocen la voz mediante IA y subtitulan automáticamente actos presenciales y en línea, incluidas las artes escénicas, de manera que una charla, una obra de teatro o una salida cultural resulten accesibles sin necesidad de un servicio de subtitulado manual previo.
Por último, para el alumnado usuario de lengua de signos están madurando herramientas que tienden un puente bidireccional entre la lengua oral y la signada. Conviene presentarlas con prudencia, porque son tecnologías en desarrollo y en ningún caso reemplazan la figura del intérprete de lengua de signos cuando esta es necesaria; su valor está en cubrir situaciones cotidianas y en favorecer la autonomía. En el ámbito de la lengua de signos española destaca Sign4all, desarrollada por la Universidad de Alicante, capaz de reconocer e interpretar signos en tiempo real y, a la inversa, de representar mediante un avatar virtual el texto que escribe una persona oyente, preservando además el anonimato del usuario. En la misma dirección, plataformas como Hand Talk traducen texto y audio a lengua de signos a través de un avatar, y proyectos como Signs, de NVIDIA, ofrecen un entorno gratuito para aprender y practicar lengua de signos con retroalimentación de la IA, un recurso útil para fomentar que toda la clase, y no solo el alumnado sordo, se acerque a la lengua signada.