# 1.1 Introducción

La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo está transformando de manera significativa los procesos de enseñanza aprendizaje, y, de forma muy particular, la evaluación. En este nuevo contexto, el profesorado nos enfrentamos al reto de repensar cómo valorar el aprendizaje del alumnado en un entorno donde el acceso a herramientas capaces de generar textos, resolver problemas, crear productos complejos,... es inmediato y generalizado.

La evaluación, entendida como un proceso sistemático para recoger información, interpretarla y tomar decisiones pedagógicas, adquiere una nueva dimensión en tiempos de IA ya no se trata únicamente de medir resultados finales, sino de comprender cómo se produce el aprendizaje en interacción con estas tecnologías. Esto nos obliga a desplazar el foco desde la simple comprobación de conocimientos hacia la valoración de competencias, procesos, pensamiento crítico y uso responsable de herramientas digitales.

En este punto, recordemos:

<p class="callout info">La **evaluación educativa** se define como un proceso continuo, sistemático y participativo de recogida de información relevante sobre los procesos de aprendizaje del alumnado y la práctica docente. Su objetivo principal no es la mera fiscalización del resultado, sino la comprensión del proceso educativo para orientar la toma de decisiones pedagógicas que permitan mejorar y ajustar la intervención educativa a las necesidades reales del grupo y de cada estudiante.</p>

[![IA-evaluacion.png](https://libros.catedu.es/uploads/images/gallery/2026-05/scaled-1680-/ia-evaluacion.png)](https://libros.catedu.es/uploads/images/gallery/2026-05/ia-evaluacion.png)

*Evaluación con IA (creado por Pablo Ruiz con Gemini)*

<p class="callout info">En cuanto a sus diferencias con la calificación: La **evaluación** es un concepto cualitativo y global que busca identificar fortalezas y áreas de mejora mediante el análisis de evidencias para fomentar el progreso constante del alumno. Por el contrario, la **calificación** es un acto administrativo y puntual a través del cual se traduce el juicio evaluativo en un valor escalar (numérico o nominal) que certifica el logro de unos objetivos en un momento específico. Mientras que evaluar es un proceso para ayudar a aprender, calificar es la formalización de un resultado con fines de acreditación.</p>

En este escenario, la IA puede convertirse en un apoyo relevante para nosotros/as los/as docentes, especialmente en tareas como la generación de retroalimentación (feedback), la creación de instrumentos de evaluación o el análisis de evidencias de aprendizaje. Por ejemplo, podemos utilizar una herramienta de IA para proponer distintos niveles de retroalimentación sobre un mismo texto escrito por el alumnado, facilitando así una atención más personalizada. Sin embargo, este uso debe realizarse siempre bajo criterios pedagógicos claros y con una supervisión constante.

Es fundamental establecer desde el inicio algunos **principios básicos que guiarán el uso de la IA** en evaluación a lo largo del curso:

- La IA puede ser una herramienta útil para apoyar la evaluación, pero no debe sustituir el juicio profesional del docente. La toma de decisiones finales siempre nos corresponde a nosotros/as (profesorado).
- La IA es especialmente valiosa para proporcionar feedback formativo, pero no debe utilizarse como sistema de calificación automatizada del alumnado.
- El uso de datos en herramientas de IA exige una atención especial a la privacidad: es imprescindible anonimizar cualquier información de nuestro alumnado antes de introducirla en estos sistemas.
- Las salidas generadas por la IA deben ser siempre revisadas críticamente por nosotros/as como docentes antes de ser utilizadas o compartidas.

Además, la presencia de la IA en el aula también plantea preguntas clave sobre la autoría, la originalidad y la validez de las evidencias de aprendizaje. Por ejemplo, si un estudiante nos entrega un ensayo elaborado con ayuda de una IA generativa, ¿qué es lo que se está evaluando realmente? ¿El producto final, el proceso seguido, o la capacidad de utilizar herramientas digitales de forma crítica y ética? Estas cuestiones obligan a revisar los enfoques tradicionales de evaluación.

[![IA-abstract.png](https://libros.catedu.es/uploads/images/gallery/2026-05/scaled-1680-/ia-abstract.png)](https://libros.catedu.es/uploads/images/gallery/2026-05/ia-abstract.png)

*IA en abstracto (Pablo Ruiz con Gemini)*

Por otro lado, el uso educativo de la IA debe alinearse con el marco normativo vigente y con los principios de equidad, inclusión y protección de datos. En el contexto de Aragón y del sistema educativo español, esto implica integrar la IA dentro de una evaluación competencial, coherente con el currículo y respetuosa con los derechos de nuestro alumnado.

En definitiva, la evaluación en la era de la inteligencia artificial no consiste en incorporar tecnología de manera acrítica, sino en redefinir los procesos evaluativos para que sigan siendo rigurosos, justos y centrados en el aprendizaje. La IA ofrece oportunidades, pero también exige una mayor responsabilidad profesional en la interpretación de evidencias y en la toma de decisiones pedagógicas.

> Un gran poder conlleva una gran responsabilidad
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> Antiguo adagio, de al menos el siglo I a. C., que hace alusión a la espada de Damocles. Popularizado por los comics de Marvel