Iniciación al Lenguaje Musical en Primaria

Desde el principio de los tiempos, la música ha sido una herramienta fundamental en la comunicación humana. Nos sirve tanto para expresar nuestras emociones, como para unirnos a los demás. Es por lo tanto un lenguaje que sirve para comunicarnos con nuestro ser emocional y con los que no rodean. Comprender el lenguaje de la música y transmitirlo con la misma naturalidad y facilidad con la que hablamos nuestra lengua materna es una de las labores fundamentales del educador musical y el profesor de música. **Al igual que nuestra lengua materna, el lenguaje musical tiene unos códigos, orales y escritos, perfectamente ponderables, estipulados y manejables**.

Iniciación al Lenguaje Musical en Primaria

Desde el principio de los tiempos, la música ha sido una herramienta fundamental en la comunicación humana. Nos sirve tanto para expresar nuestras emociones, como para unirnos a los demás. Es por lo tanto un lenguaje que sirve para comunicarnos con nuestro ser emocional y con los que no rodean. Comprender el lenguaje de la música y transmitirlo con la misma naturalidad y facilidad con la que hablamos nuestra lengua materna es una de las labores fundamentales del educador musical y el profesor de música. Al igual que nuestra lengua materna, el lenguaje musical tiene unos códigos, orales y escritos, perfectamente ponderables, estipulados y manejables.

En este curso os proponemos iniciar ese camino de comunicación, comenzando por el desarrollo del lenguaje oral de la música en nuestros alumnos, como elemento indispensable y previo a la lecto escritura y a la práctica instrumental. Para ello hemos dividido el curso en dos secciones, referentes a los dos grandes bloques de la educación musical; la melodía y el ritmo. En el primer módulo haremos un acercamiento al desarrollo de la audición y la melodía, así como una introducción a los elementos que entran en juego a la hora de leer y escribir música. En el segundo bloque nos centraremos en el desarrollo rítmico desde nuestro propio cuerpo hasta las los gráficos previos a la lecto escritura.

Módulo 1. La audición y la voz

Módulo 1. La audición y la voz

1. Principios generales

El sonido nos posee a diario, da forma a nuestros pensamientos a través de la palabra, expresa nuestros sentimientos y necesidades con o sin éstas; suspiramos, gritamos, reímos, lloramos, etc. En todas estas formas de expresión humana es imprescindible. Nos legitima como seres sensibles al mundo que nos rodea. Sirve de guía en nuestra vida cotidiana, vibramos con él y construye nuestra convivencia. Erigimos a diario este fragmento del universo con infinidad de sonidos dulces, enérgicos, distraídos, risueños… Cuidar nuestro sonido, el de nuestra sociedad y el que nos une con la naturaleza significa cuidarnos a todos.

Como profesores de música y educadores infantiles, hemos de cuidar y hacer cuidar el sonido en nuestra comunidad educativa. En clase, hemos de cuidar nuestra propia voz, la de los niños y el sonido que les rodea; fuera de ella, junto con nuestros compañeros, el sonido de la escuela.

Nuestra misión es revelar al niño el mundo del sonido, hacer que se fascine por el mismo, que sientan cómo nace dentro de él mismo y como le une al universo que le rodea. En este camino, la voz es nuestra herramienta principal a la hora de transmitir nuestras ideas musicales. Hemos de usar nuestra voz con sumo cuidado, tanto a la hora de elegir nuestras palabras como el tono de la mismas. Es de fundamental importancia entrenarla a diario, tanto para aprender a expresar ideas y emociones como para conseguir la mejor afinación y precisión vocal posibles. Hemos de jugar, trabajar y ejercitarla en cada sesión.

En este primer módulo veremos un acercamiento general al desarrollo de la audición y la voz en niños de 6 a 10 años, tratando en la medida de lo posible el mayor número de aspectos a cuidar y desarrollar en clase, desgranando en cada apartado los principios pedagógicos de los mismos, proponiendo diferentes actividades de aula, trabajos para el desarrollo musical y didáctico del profesor, una guía de evaluación y diverso material musical, tanto pautado como en medios audiovisuales.

2. La audición

2. La audición

2.1. Principios generales

La audición es el punto de partida para desarrollar la máxima atención y la imprescindible adhesión a la música y por lo tanto a la dinámica de clase, pues es el punto de partida del fenómeno musical.

Uno de los trabajos fundamentales en el aula es generar el ambiente adecuado para generar una escucha activa por parte de los niños, es decir, una escucha en la que el niño no reciba sólo mera información, sino en la que sea capaz de entender de forma global las ideas que se le transmiten, tanto a nivel en la conceptual como afectivo, recibiendo y procesando a todos los niveles las ideas musicales o no musicales que el profesor está transmitiendo.

¿Cómo generamos el interés del niño por lo que va a escuchar?

Aunque tengamos una regla fundamental en la comunicación humana por la que para escuchar tenemos que estar en silencio, si al niño no le interesa lo suficiente lo que va a escuchar es probable que, o bien no esté en silencio, o bien tenga su atención destinada a otra actividad o pensamiento.

Por lo tanto hemos de conseguir dos objetivos complementarios pero independientes; por una parte hemos de conseguir la atención del niño haciéndole partícipe del fenómeno de la audición, realizando una escucha interactiva en la que él repita e invente; y en segundo lugar hemos de generar un material musical suficientemente rico y atractivo para el niño, dentro de su universo y sus posibilidades musicales. Esta escucha activa hará que el sonido no sólo llegue de manera superficial al niño, sino que se integre en su ser musical, es decir, desde su pensamiento musical hasta su cuerpo, a través del ritmo y el movimiento.

Para ello en las diferentes actividades que planteemos en la audición hemos de procesar el sonido a través de su cuerpo, bien cantándolo o bien expresándolo con su propio cuerpo. De esta manera repetiremos el sonido en nuestra mente, para así conseguir generar y fijar la imagen sonora en nuestro cerebro. Con diferentes imágenes sonoras el niño podrá comenzar a desarrollar sus propia imaginación musical y sus propios esquemas melódicos.

Es de suma importancia que la “información” musical que se le da al niño, bien sean sonidos aislados, intervalos, melodías o pequeñas canciones, estén dentro de su universo musical y adaptadas a su nivel.

Si todo es muy sencillo, los niños se aburrirán rápidamente. Por el contrario, si es sumamente complejo, no podrán asimilarlo y por lo tanto perderán la atención y el interés.

2. La audición

2.2. Actividades de audición recomendadas

El tiempo dedicado al entrenamiento auditivo-vocal, a través de diferentes actividades que desarrollaremos a continuación, no debe ser inferior a un tercio del tiempo total de clase. En una sesión de 60 minutos lo ideal será hacer un trabajo melódico de entre 20 y 30 minutos, entre los que incluiremos:

Independientemente del nivel con el que estemos trabajando en primaria, hemos de guiar a los niños a descubrir los elementos naturales con los que pueden realizar música, comenzando con los que ellos mismos poseen: en el ámbito melódico es la voz; en el ámbito rítmico es el paso y la respiración. Conseguiremos así desarrollar su musicalidad interior y para más tarde poder volcarla en elementos exteriores, tales como instrumentos musicales, o elementos digitales.

Es aconsejable utilizar instrumentos acústicos para realizar las diferentes actividades de audición, pues poseen una riqueza armónica natural mucho mayor que los instrumentos electrónicos, lo que les ayudará a descubrir el sonido en profundidad, con un sinfín de matices y colores.

Las campanas son objetos sonoros acústicos con una gran riqueza melódica, con muchos armónicos, diferentes timbre, alturas, registros y se pueden encontrar fácilmente. Son económicas y existen de diferentes tamaños y diseños. Pueden tener un registro variado y pueden ser tocadas por los niños.

Por supuesto se pueden usar otros tipos de objetos sonoros, los cuales tienen diferentes virtudes y defectos. Los instrumentos de percusión en general son tocables por los niños pero no tienen una gran riqueza armónica ni melódica, teniendo muchos de ellos sonidos indeterminados. Los instrumentos de viento son muy interesantes desde el punto melódico, pero el profesor no puede cantar simultáneamente y recordamos que nuestra voz ha de ser la primera referencia melódica.

Con las campanas, además de llamar poderosamente su atención, podemos realizar diversas actividades para desarrollar su capacidad de escucha y su sensibilidad hacia el sonido. Una de las más sencillas y efectivas en clase es el reconocimiento de una de las campanas entre varias diferentes con los ojos cerrados. En esta actividad el nivel de dificultad puede ir creciendo paulatinamente según el grupo, adivinando una campana de entre 3, 4, 5 etc, adivinar una campana entre varias muy similares, adivinar dos o tres campanas consecutivas, adivinar dos o tres campanas simultáneas, etc.

Este tipo de ejercicios de audición hacen que el niño se concentre en el sonido, descubriendo las pequeñas variaciones del mismo, y paulatinamente discerniendo variaciones de altura y timbre.

2. La audición

2.3. Actividades recomendadas para los profesores.

Las actividades descritas en estos apartados son recomendaciones. No son tareas obligatorias para superar el curso.

En este punto os animo a realizar una labor de recopilación y ordenación de material sonoro.

Para la realizar las actividades de discriminación auditiva es interesante que hagáis varios conjuntos de objetos sonoros, para cada uno de los niveles de dificultad de la audición, por ejemplo:

  1. 10 objetos sonoros diferentes, 5 con una altura determinada (podéis hacer flautas, kazoos, campanas de barro, etc. ) y 5 sin altura determinada (podéis hacer objetos rítmicos como maracas, tambores, sonajeros, etc)
  2. 8 objetos con el mismo timbre y diferentes altura sonora, como por ejemplo un xilófono casero.

3. Los resonadores de la voz y el movimiento pancromático

3. Los resonadores de la voz y el movimiento pancromático

3.1. Principios generales

Para que el niño descubra sus capacidades vocales, ha de saber cómo manejar su registro, para ello hemos de conseguir una correcta disposición corporal, aprender a controlar la respiración, a través de un correcto calentamiento vocal y un uso adecuado del diafragma desde las primeras edades. Una herramienta ideal para todo ello es el trabajo con el movimiento del sonido pancromático.

El movimiento sonoro pancromático es aquel en el que están incluidos todos los sonidos. Dicho movimiento ya lo usamos en lenguaje hablado, para indicar diferentes estados de ánimo, preguntas, respuestas, afirmaciones etc. ya que la voz hablada no tiene un diatonismo concreto. Curiosamente, con estas inflexiones de la voz cuando expresamos ideas y sentimientos son las mismas en multitud de países y culturas muy diferentes entre sí. Así, en Japón y en España, se expresa de la misma manera con el tono de nuestra voz sorpresa, alegría, tristeza, cansancio, resignación, extrañeza, etc.

Para trabajar el movimiento pancromático lo podemos hacer con nuestra propia voz, una flauta de émbolo o una sirena, pues estos últimos son instrumentos con los que podemos recorrer todos los sonidos posibles. Es interesante relacionar las inflexiones del lenguaje con este movimiento pancromático para transmitir ideas y sentimientos sin usar palabras, incluso podemos establecer un diálogo entre alumno y profesor.

A través de una correcta respiración y el movimiento del sonido, los niños irán descubriendo con la ayuda del profesor los tres resonadores principales:

Este descubrimiento por parte del niño hará que use, en un primer momento de manera libre y después de manera ordenada, los sonidos graves, medios y agudos de su registro. De esta manera podemos conocer el verdadero registro de los niños, pues en alumnos que solo usan uno o dos de sus resonadores no podemos valorar con exactitud el registro vocal.

3. Los resonadores de la voz y el movimiento pancromático

3.2. Actividades de aula con el movimiento pancromático; voz, flauta de émbolo y sirena

3.2. Actividades de aula con el movimiento pancromático; voz, flauta de émbolo y sirena

Comenzaremos por la reproducción de pequeños motivos en un registro asequible a los niños (de re4 a la4) para paulatinamente ir ampliandolo tanto por arriba como por abajo, siempre asociando con la mano las subidas y bajadas del sonido. A continuación, podemos comenzar a realizar pequeños diálogos con los niños de manera individual con diferentes caracteres. por último jugaremos adivinar cuando el sonido sube y baja.

Después de este paso y antes de comenzar a realizar la lecto escritura, comenzaremos a dibujar estos motivos sonoros, siguiendo la dirección de del trazo. En el siguiente vídeo podéis ver una progresión de dificultades del movimiento pancromático. De la misma manera os adjuntamos una progresión de motivos pancromáticos, llegando a el movimiento diatónico.

A continuación podéis leer 19 motivos diferentes, en progresión de dificultad: