Prevención de riesgos y bienestar en los entornos digitales A la hora de preparar los materiales (digitales o no) que posteriormente vamos utilizar en el aula debemos de tener en cuenta los factores que, en nuestro día a día, pueden suponer riesgos asociados a la salud. Nos referimos tanto a los factores físicos como a los psicológicos. ¿Cuidamos la salud en el aula? Para ir introduciéndonos en la temática, i nvierte un momento en detenerte y mirar a tu alrededor para plantearte preguntas de este estilo: ¿Estás cómodo/a ahora mismo frente al ordenador? ¿Es ésta tu postura habitual? ¿Crees que tenemos espacio para la mejora de nuestro entorno de trabajo? ¿Dónde crees que es más necesario aplicar mejoras? ¿Tienes los elementos con los que trabajas a mano? ¿Te cansas sentado/a en la silla? ¿Haces pausas para descansar? ¿La iluminación y el ruido ambiente son apropiados? ¿Con qué actitud has empezado el día? Flickr Desk Nuestra zona de trabajo Cuando diseñemos el entorno donde vayamos a trabajar tenemos que tener en cuenta algunos pequeños factores que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud. Si los tenemos en cuenta, obtendremos mejoras inmediatas. Postura y ergonomía : la posición que tomamos cuando estamos sentados delante del ordenador puede causar dolores de cabeza y lesiones leves de espalda que pueden verse agravadas si la postura se prolonga en el tiempo. En concreto en lo que se refiere a uso de ordenador podemos tener el cuenta las siguientes orientaciones: Coloca el teclado paralelo al borde de la mesa y no hagas uso de las patas posteriores de éste, es decir, no lo inclines. Coloca las manos para trabajar sobre el teclado sin forzar las muñecas, apoyando ligeramente los antebrazos sobre la mesa y alineándolos con la muñeca y la mano. Utiliza un ratón adaptado a la medida de tu mano y asegúrate de tener el espacio necesario para moverlo sin desviar la muñeca y apoyando el antebrazo, la muñeca y la mano. La posición de la cabeza y la barbilla debe ser erguida: no inclines la cabeza para ver las pantallas. Adapta el ángulo de la pantalla a tu visión colocando la parte superior de ésta a la altura de los ojos y a una distancia de entre 60 y 80 centímetros de ti. Además, otra recomendación importante es: escucha a tu cuerpo; tú mismo notarás cuándo necesitas modificar la postura y adoptar una ergonomía más apropiada y saludable. El mobiliario y los elementos con que trabajamos : ajustar la mesa y la silla donde realizamos nuestras tareas es tan importante como tener a mano los documentos y elementos de nuestro espacio de trabajo.  Las dimensiones de la mesa deben ser suficientes para colocar los dispositivos tecnológicos, pero también la documentación que vamos a manejar (se recomienda que tenga entre 160 y 180 centímetros de largo). Las características de los diferentes equipos que vamos a utilizar (tamaño de las pantallas, conectividad de los dispositivos, tipos de teclados, etc.). La iluminación y el ruido : los dos son aspectos importantes. Respecto a la iluminación, ésta ha de ser buena y, además,  evitar los reflejos en las pantallas de ordenadores o tablets; ajustar el contraste del monitor. El ruido es un factor invisible pero determinante, porque puede generar estrés y fatiga mental. La actitud : una buena actitud mental nos ayuda a desarrollar mejor las tareas. Este es, probablemente, el factor al que menos atención prestamos, pero es igual de importante que los factores físicos. La personalización y el orden del espacio de trabajo. Visualiza este vídeo de Pantallas Amigas sobre ergonomía para aprender un poco más sobre el tema: Información exhaustiva sobre recomendaciones ergonómicas. Enlace. Un ejemplo de plantilla donde constatar los factores ha tener presentes en la prevención y bienestar digital puede ser el siguiente.