1.2.5.5. Cómo se desarrolla en el niño/a Imagen - dibujo de un niño. Imagen tomada de Pixabay El desarrollo de las habilidades visoespaciales, visoperceptivas y visomotoras en el niño/a es el resultado de la integración paulatina del manejo del espacio, de la forma y del control motor. Cuando todas estas habilidades se unifican y pueden trabajar juntas es cuando es capaz de crear mapas mentales e integrar los elementos que percibe en un todo organizado, lo que le permite acercarse a comprender la realidad que le rodea (Roselli, 2015). Estas habilidades aparecen y se desarrollan en los primeros años de vida, siendo uno de los procesos que va a ser capaz de manejar completamente más pronto en su período evolutivo. Tal y como veremos, durante el primer mes de vida se producirán grandes avances que permitirán que se desarrolle este proceso, terminando su desarrollo aproximadamente a los 12 años. El desarrollo evolutivo de las habilidades visoespaciales, visoperceptivas y visomotoras: Primer año de vida En los 2 primeros meses de vida, tanto sus actos como el seguimiento visual que realiza son todavía automáticos. A los 2 meses discrimina los colores básicos A los 3 meses y medio adquiere la visión estereoscópica de un objeto inmóvil A los 3 meses y medio aparece la visión binocular y sigue desarrollándose hasta los 11 meses aproximadamente. A los 3 meses inicia un cierto control voluntario de la mirada. A los 3 meses también aparece un cierto control intencional del movimiento de las extremidades superiores. Aquí ya empieza a intentar agarrar objetos. De los 4 a los 6 meses consigue el agarre de manera exitosa. A los 6 meses ya maneja la acomodación, la agudeza visual y la sensibilidad al contraste. A los 6 meses ya ha desarrollado la capacidad de percibir la profundidad. A los 6 meses inicia los movimientos coordinados bimanuales: es capaz de explorar objetos que se le ponen en una mano y transferirlos a la otra. De los 6 a los 8 meses desarrolla la capacidad de agarre a través de la experiencia. A partir de los 8 meses desarrolla la prensión manual y es capaz de coger objetos pequeños. Para ello utiliza de manera controlada el pulgar y el índice. Del año a los 2 años Aproximadamente a los 18 meses se observa un uso preferente de una mano, aunque todavía no se ha producido la lateralización. Entre los 12 y los 18 meses empieza a construir torres con cubos. Entre los 8 y 14 meses ya se distingue una percepción de las relaciones espaciales, lo que le permite moverse en el ambiente con seguridad y eficacia. A los 18 meses muestra mejores movimientos coordinados bimanuales. Durante este período mejora de la organización espacial y su precisión motora. De los 3 años a los 6 años Entre los 2 y los 3 años puede haber un período de inestabilidad respecto a la lateralidad, pudiendo aparecer un predominio bilateral. Entre los 2 y los 5 años mejora el control de los movimientos oculares. A los 3 años se ve una clara asimetría manual para tareas construccionales y gráficas Entre los 3 y 4 años puede aprender extremos direccionales como alto/bajo, encima/debajo y delante/detrás. Entre los 3 y 4 años distingue posiciones horizontales y verticales, pero todavía tiene problemas con las líneas oblicuas y diagonales. A los 4 años se establece la lateralidad, aunque seguirá en desarrollo pudiendo aparecer períodos de inestabilidad. Entre los 5 y 6 años empieza a diferenciar la izquierda de la derecha en su propio cuerpo. Entre los 4 y los 6 años mejora en la percepción de la figura y el fondo. De los 7 años a los 11 años A los 8 años queda consolidada la lateralidad. A partir de los 8 años se considera que ha adquirido completamente la capacidad de percibir figura-fondo. A los 8 años ya maneja perfectamente la percepción de líneas oblicuas y diagonales. A los 10 años ya puede seguir con completa precisión objetos en movimiento. A los 10 años se empieza a establecer la capacidad para leer mapas. A los 8 años ya está adquirida la distinción derecha-izquierda A los 11 años ya ha desarrollado completamente la constancia del tamaño. Hasta esta edad tiende a sobreestimar el espacio entre dos objetos, a medida que se aleja de los objetos. A los 12 años la habilidad para percibir un objeto en movimiento y movernos en respuesta a él está bien establecida. Las habilidades visoperceptivas, visomotoras y visoespaciales alcanzan niveles adultos a los 12 años.