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3.2 Colaboración humano-máquina

La relación entre el artista y la IA no debe entenderse como una sustitución, sino como un ensamblaje donde el pensamiento crítico es el único garante de la autoría. 

 

La máquina ya no solo obedece órdenes, sino que propone al artista, lo cual hace que colaborar con la IA implique habitar un espacio intermedio donde máquina y humano se retroalimentan constantemente.

 

Por lo que esta colaboración, ya no es solo una cesión de poder, sino que se convierte en una ampliación de la conciencia creativa, la IA se transforma en agente y deja de ser una herramienta perse

 

La clave por tanto, reside en no ser un usuario pasivo de la tecnología, sino un mediador consciente.

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La creación y la IA
(Minerva Rodríguez + Gemini + Haliou IA)

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SÁNCHEZ, I (2022) El artista Patxi Araujo

Para que la obra mantenga su valor artístico y no sea un mero producto algorítmico, el profesional debe aplicar estrategias de soberanía creativa:

 

  • Desaprendizaje tecnológico: Cuestionar los mandatos de las interfaces comerciales. El pensamiento crítico surge cuando el artista fuerza a la máquina a salir de sus "respuestas estándar" mediante el error, el glitch o la ironía en el prompt.

  • Intervención en el proceso (Fine-Tuning): Fomentar la autoría mediante el entrenamiento de modelos propios. Al utilizar datos personales o bocetos previos, el artista asegura que el "estilo" no es un préstamo de la máquina, sino una extensión de su propia trayectoria.

  • Transparencia y Explicabilidad: El artista debe ser capaz de explicar el proceso. La autoría en la era de la IA no reside en el "qué" (el resultado visual), sino en el "por qué" y el "cómo" se han configurado los parámetros de la creación.

Para ejemplificar todo esto, podemos hablar de la obra Ehime Daruma de Patxi Araujo, donde ilustra perfectamente los conceptos de entidad autónoma, vida artificial y resistencia algorítmica.

 

En ella una entidad de código vivo presentada en forma de instalación flota en un vacío digital como si se tratase de un sistema nervioso. Esta entidad, como si fuese una criatura viva, se mueve, se contrae y se expande siguiendo las leyes físicas simuladas de gravedad, tensión y rozamiento.

 

Lo más interesante es que Araujo no ha dibujado sus movimientos, él ha programado el "ADN" de la criatura y las fuerzas que le rodean, haciendo que la obra respire en tiempo real de forma infinita y nunca repetitiva.


El rol del artista se transforma en arquitecto de la naturaleza por medio de la creación del código y la decisión estética de los parámetros de comportamiento y el rol de la máquina se convierte en decisivo respecto a sus movimientos basándose en la retroalimentación del sistema creado por el artista. 

 

Frente a las IAs comerciales que buscan el hiperrealismo y la utilidad, Ehime busca la poética de lo inútil y la belleza de lo abstracto.


  • El estatus del autor: En la mayoría de legislaciones (como la española), solo las creaciones humanas tienen derechos de autor. Por ello, es vital documentar la intencionalidad humana y la toma de decisiones durante el proceso para reclamar la autoría.

  • El derecho al "Input": Existe un conflicto ético sobre el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA. Las nuevas tendencias profesionales abogan por el uso de datasets éticos o de dominio público para evitar la "extracción amoral" de datos.

  • La originalidad no antrópica: Se debate si la IA puede generar "originalidad" o si es simplemente una reconfiguración estadística. El artista debe posicionarse como el responsable último de la novedad que la obra aporta al mundo.


En un entorno digital saturado, proteger la identidad del creador requiere nuevas herramientas:

  • Marcas de agua digitales e Identificadores: El uso de metadatos y firmas criptográficas (como la tecnología blockchain) para certificar que una imagen es una colaboración humano-máquina y no una generación automática sin supervisión.

  • Ética de la Difusión: Ser transparente sobre el uso de IA en la obra. La tendencia actual es el "etiquetado ético", donde el artista declara qué herramientas ha utilizado, reforzando su papel como director del proyecto.

  • Resistencia frente a la vigilancia: Como señalan los textos sobre prácticas críticas, la protección de la autoría también implica proteger la privacidad mental y los neuroderechos, evitando que los algoritmos de las plataformas se apropien de la estética del autor para replicarla sin consentimiento.

Hoy en cosas que no hay que hacer...

https://www.20minutos.es/libros/polemica-por-un-cuento-sobre-dana-valencia-hecho-con-ia-autora-criticada-por-su-falta-etica-se-defiende_6904827_0.html

Una publicación compartida de A. M. Markova ♡ | Ilustradora (@markovart_)