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4.2 Afección a la Concentración y Desconexión con el Aprendizaje

El segundo gran bloque de riesgos asociados a la IA en el aula se centra en la alteración de los procesos atencionales y el cambio en la motivación de los estudiantes. La inmediatez de la IA generativa y la naturaleza de sus interacciones están fomentando un modelo de aprendizaje basado en la gratificación instantánea, lo que puede derivar en una desconexión emocional y cognitiva con los objetivos educativos reales por la falta de costumbre y persistencia en el esfuerzo cognitivo necesario para el aprendizaje.

El bucle de la gratificación instantánea y la atención fragmentada

La IA generativa ofrece respuestas en milisegundos, eliminando el tiempo de espera y la incertidumbre que tradicionalmente acompañan a la investigación y el estudio. Desde la perspectiva de la neuropsicología, este acceso inmediato puede activar circuitos de recompensa dopaminérgica similares a los de las redes sociales, fomentando una impulsividad que reduce la capacidad de atención sostenida.1

Estudios que analizan la respuesta psicofisiológica (actividad electrodérmica) de estudiantes ante contenidos generados por IA muestran que, si bien la IA provoca una mayor activación emocional inicial, los niveles de atención sostenida son significativamente menores que ante contenidos producidos por humanos. Esta fragmentación de la atención dificulta el acceso a estados de concentración necesarios para abordar tareas complejas y conceptos abstractos que requieren una reflexión profunda y prolongada.

Desconexión con el aprendizaje y enfoque transaccional

Uno de los riesgos pedagógicos más preocupantes detectados en 2025 es el giro hacia un enfoque transaccional del aprendizaje. Algunos de nuestros estudiantes, desde antes de la llegada de la IA tienden a ver el aprendizaje no como un proceso de transformación personal, sino como una serie de tareas que deben ser completadas para obtener una calificación. La IA puede amplificar este enfoque al permitir que los alumnos "completen" los deberes sin haber interactuado realmente con el contenido.

Este fenómeno se vincula con la teoría de las metas de logro: los estudiantes con motivaciones orientadas a la nota son mucho más propensos a usar la IA de manera utilitarista que aquellos orientados al aprendizaje. La consecuencia a largo plazo es una sensación de vacío educativo; el aprendizaje puede empezar a sentirse inútil si una máquina puede realizarlo en segundos, lo que socava la motivación intrínseca y el sentido de autoeficacia del alumno. Nuestras herramientas de calificación tienen que intentar recompensar al alumnado orientado al aprendizaje, deberemos aprender a evaluar en los tiempo de la IA para impedir que el sistema de incentivos generado por las calificaciones amplifique el numero de alumnos que hacen un uso indeseable de la IA.

Riesgos de salud mental y bienestar emocional

El uso desregulado de la IA en edad escolar también presenta riesgos para el bienestar emocional. Estudios de 2024 identifican que la dependencia emocional de chatbots puede desplazar las interacciones sociales reales, provocando un aislamiento progresivo. En adolescentes, se ha observado que la interacción con "compañeros de IA" puede generar dificultades para diferenciar las experiencias virtuales de las reales, e incluso validar pensamientos negativos o conductas autodestructivas en situaciones de vulnerabilidad psicológica.

La UNESCO advierte que el 40% de los países ya ha implementado políticas restrictivas sobre el uso de dispositivos móviles en las aulas debido al impacto negativo en la concentración y el bienestar, un fenómeno que la llegada de la IA generativa amenaza con intensificar si no se establecen marcos de uso responsable.

1 https://revistas.utb.edu.ec/index.php/sr/article/view/3462