2.2 El conflicto: el motor de la historia
Si la estructura es el esqueleto, el conflicto es el corazón. Sin conflicto, no hay historia. Y cuando decimos conflicto no nos referimos necesariamente a peleas, guerras o discusiones. Un conflicto puede ser:
-
Conflicto interno: Un personaje duda entre dos opciones, lucha contra sus propios demonios, se debate entre el deseo y el miedo. Ejemplo: el narrador de "El gato negro" lucha contra su propia perversidad.
-
Conflicto interpersonal: Dos personajes quieren cosas diferentes, o uno quiere algo que el otro le impide conseguir. Ejemplo: en "Caperucita", el lobo quiere comerse a la niña y la niña quiere llegar a casa de la abuela.
-
Conflicto con el entorno: Un personaje lucha contra la naturaleza (una tormenta, el mar, el desierto) o contra la sociedad (un sistema opresor, las normas establecidas). Ejemplo: en "El viejo y el mar" de Hemingway, el pescador lucha contra el pez y contra el mar.
-
Conflicto con el destino o lo sobrenatural: Un personaje intenta escapar de una profecía, lucha contra fuerzas que escapan a su control. Ejemplo: Edipo rey intenta escapar de su destino y precisamente por eso lo cumple.
Lo importante es que el conflicto genere tensión, que haga que el lector se pregunte "¿qué pasará ahora?" y que esa pregunta lo mantenga pegado a la página.
Tipos de conflicto según su intensidad:
No todos los conflictos tienen que ser dramáticos o extremos. En un cuento cotidiano, el conflicto puede ser muy sutil: una chica quiere pedir perdón a su amiga pero no encuentra el momento; un hombre quiere confesar algo a su esposa pero le da miedo su reacción. La intensidad no está en el conflicto en sí, sino en lo que está en juego para el personaje.
Lo que está en juego: Para que un conflicto importe al lector, tiene que haber algo en juego. Algo que el personaje pueda ganar o perder. Si no hay nada en juego, si da igual lo que ocurra, al lector le dará igual también. En "El gato negro", lo que está en juego es la humanidad del protagonista, su cordura, su libertad (al final, su vida). En un cuento cotidiano, lo que está en juego puede ser una amistad, el amor propio, la posibilidad de ser feliz.
2.1.5. Actividad práctica: construir una historia a partir del conflicto
Te propongo un ejercicio para practicar la construcción de historias partiendo del conflicto.
Instrucciones:
-
Elige una de estas situaciones cotidianas (o inventa una similar):
-
Una alumna encuentra una nota anónima en su mochila.
-
Un profesor descubre que un alumno copia en un examen.
-
Dos amigas se han peleado y deben compartir habitación en un viaje de estudios.
-
Un chico recibe un mensaje de un número desconocido.
-
-
Identifica el conflicto principal en esa situación:
-
¿Quién quiere qué?
-
¿Quién o qué se lo impide?
-
¿Qué está en juego?
-
-
Ahora, desarrolla un esquema de tres actos:
-
Inicio: ¿Cómo es la vida del protagonista antes de que ocurra el detonante? Preséntalo brevemente.
-
Detonante: ¿Qué ocurre exactamente que rompe el equilibrio?
-
Conflicto: ¿Qué obstáculos encuentra el protagonista? ¿Cómo evoluciona? ¿Hay un punto de no retorno?
-
Resolución: ¿Cómo termina? ¿Qué nuevo equilibrio se alcanza?
-
-
Escribe un párrafo para cada acto. No es el cuento completo, solo el esquema.
Este ejercicio te ayudará a comprobar por ti mismo cómo la estructura da seguridad a la hora de planificar una historia.