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1.5 Alfabetización IA

Vivir en sociedades en proceso de digitalización exige nuevas prácticas educativas, una reflexión ética, un pensamiento crítico, prácticas de concepción responsables y nuevas competencias, dadas las implicaciones para el mercado laboral, la empleabilidad y la participación cívica (Martins 2024).

Necesidad de Formaciónformación Críticacrítica: Es fundamental que todos los ciudadanos desarrollen alfabetización en IA y pensamiento crítico para comprender los fundamentos científicos y técnicos de la IA. Esto ayuda a desmitificar la tecnología, superando percepciones erróneas.

EntenderEntender la Colaboracióncolaboración Humano-IA: La IA debe verse como una herramienta de cooperación y colaboración (Inteligencia Híbrida) que aumenta y amplifica las capacidades humanas, en lugar de un sistema que simplemente imita o reemplaza la inteligencia humana.

Una de las primeras metáforas para modelizar la colaboración entre humano y máquina es la del Centauro, procedente del ajedrez, concretamente de Gary Kasparov tras su derrota contra Deep Blue.

Mas allá de una simple unión de mitad humano y mitad máquina, un centauro es un jugador que reúne la intuición, empatía, sabiduría y creatividad de un humano experto con la fuerza bruta de la capacidad de cálculo y simulación de una máquina para considerar millones de combinaciones  de posibles movimientos y contramovimientos.

En este modelo, el humano sería la cabeza y el torso del centauro y la inteligencia artificial, el resto del cuerpo

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Hércules y el centauro Neso. Giambolgna (1598). Foto de Frank Fleschner. Wikimedia Commons

 

Cory Doctorow, autor de "Enshittification", advierte de que podemos caer en el modelo del "Centauro Inverso", donde la IA toma las decisiones y hace de cerebro, mientras que nosotros somos su proyección física en el mundo, su cuerpo. 

Por ejemplo, un repartidos de una gran multinacional al que la ruta le viene dada, conduce un vehículo semiautónomo porque la legislación exige un conductor humano y se desplaza en entornos no adaptados al vehículo, como jardines, escaleras, etc. 

En particular, la supervisión humana debe protegerse también del exceso de carga de trabajo que la impida. Si un médico asistido por IA, tiene que revisar muchas más radiografías que cuando no tenía esa asistencia, no podrá hacerlo debidamente, pero la supervisión hará que él cargue legalmente con los errores en la toma de decisiones.

Al final, en el centauro inverso, es el humano el que, en cierto modo, es utilizado por una tecnoestructura (que no es, en última instancia, una inteligencia artificial si no sus dueños)

Cooperación entre docentes e IA según la OECD 
Según el informe "Digital Education Outlook 2026"de la OECD (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), la cooperación entre docentes e inteligencia artificial se define a través de dos marcos conceptuales complementarios: uno basado en tres paradigmas generales y otro que detalla cinco niveles específicos de "teaming" (trabajo en equipo).
 
El informe establece tres caminos fundamentales en los que los humanos y la IA pueden trabajar juntos, los paradigmas de integración:
 
Reemplazo (Automatización): La IA ejecuta tareas que tradicionalmente realiza el docente con una intervención humana mínima o nula. El objetivo principal es la eficiencia y productividad, permitiendo automatizar tareas rutinarias como la calificación de pruebas de opción múltiple o el diseño inicial de planes de lecciones.
 
Complementariedad: La IA funciona como una herramienta de apoyo que amplía las capacidades del docente mientras este permanece activamente involucrado. Se busca emparejar el juicio humano con la eficiencia de la máquina para que trabajen en tándem.
 
Aumentación: Es el enfoque más efectivo, donde la IA se integra profundamente en los procesos cognitivos y pedagógicos del profesorado para mejorar su competencia real. En este modelo, docente e IA colaboran de forma iterativa, criticando y refinando los resultados mutuos para lograr una calidad de enseñanza superior a la que cualquiera de los dos alcanzaría por separado.

Partiendo de los conceptos de complementariedad y aumentación, el informe propone cinco niveles de interacción profesional:

1. Transaccional: Se basa en un mecanismo de solicitud-respuesta. El docente da una instrucción y la IA genera un resultado discreto. Su objetivo principal es ahorrar tiempo en tareas repetitivas mediante la ejecución directa de pedidos.

2. Situacional: Se enfoca en crear una conciencia compartida del contexto. La IA recopila y procesa datos del aula (digital o física) y ofrece información significativa al docente para que este tome decisiones pedagógicas mejor fundamentadas.

3. Operacional: Implica la cooperación en la planificación y ejecución. El docente define objetivos e intenciones pedagógicas, y la IA incorpora estos objetivos en su toma de decisiones para asistir en su cumplimiento de forma autónoma.

4. Práxico: Se centra en el desarrollo de prácticas compartidas a lo largo del tiempo. La IA aprende de los hábitos y preferencias del docente, mientras que el docente adapta su práctica basándose en las sugerencias pedagógicas de la IA.

5. Sinergístico: Es el nivel más avanzado (correspondiente a la aumentación). Existe un diálogo crítico y constructivo donde ambos agentes evalúan las propuestas del otro con lógica y evidencia. Se resuelven problemas complejos mediante una "resonancia creativa" que produce soluciones innovadoras inaccesibles para el humano o la IA por sí solos.

En cualquier caso, la recomendación final de la OCDE es un enfoque de "pedagogía primero":

Juicio profesional: El docente siempre debe ser responsable de validar y respaldar el resultado generado por la IA.
Diseño intencional: La IA debe integrarse en escenarios de aprendizaje diseñados por el profesorado para alcanzar objetivos específicos, no como un atajo de productividad.
Alfabetización en IA: Los docentes necesitan formación no solo en el manejo técnico (prompts), sino en la comprensión de los mecanismos internos de la IA y su impacto socioemocional en el aula.

Además de la OECD, la Ley de IA también habla de alfabetización en su artículo 4 "Alfabetización en materia de IA":
Los proveedores y responsables del despliegue de sistemas de IA adoptarán medidas para garantizar que, en la mayor medida posible, su personal y demás personas que se encarguen en su nombre del funcionamiento y la utilización de sistemas de IA tengan un nivel suficiente de alfabetización en materia de IA, teniendo en cuenta sus conocimientos técnicos, su experiencia, su educación y su formación, así como el contexto previsto de uso de los sistemas de IA y las personas o los colectivos de personas en que se van a utilizar dichos sistemas.
Además...

Con el fin de obtener los mayores beneficios de los sistemas de IA, protegiendo al mismo tiempo los derechos fundamentales, la salud y la seguridad, y de posibilitar el control democrático, la alfabetización en materia de IA debe dotar a los proveedores, responsables del despliegue y personas afectadas de los conceptos necesarios para tomar decisiones con conocimiento de causa en relación con los sistemas de IA. Esos conceptos pueden variar en función del contexto pertinente e incluir el entendimiento de la correcta aplicación de los elementos técnicos durante la fase de desarrollo del sistema de IA, las medidas que deben aplicarse durante su uso, las formas adecuadas de interpretar los resultados de salida del sistema de IA y, en el caso de las personas afectadas, los conocimientos necesarios para comprender el modo en que las decisiones adoptadas con la ayuda de la IA tendrán repercusiones para ellas. En el contexto de la aplicación del presente Reglamento, la alfabetización en materia de IA debe proporcionar a todos los agentes pertinentes de la cadena de valor de la IA los conocimientos necesarios para garantizar el cumplimiento adecuado y la correcta ejecución. Además, la puesta en práctica general de medidas de alfabetización en materia de IA y la introducción de acciones de seguimiento adecuadas podrían contribuir a mejorar las condiciones de trabajo y, en última instancia, sostener la consolidación y la senda de innovación de una IA fiable en la Unión. El Consejo Europeo de Inteligencia Artificial (en lo sucesivo, «Consejo de IA») debe apoyar a la Comisión para promover las herramientas de alfabetización en materia de IA, la sensibilización pública y la comprensión de los beneficios, los riesgos, las salvaguardias, los derechos y las obligaciones en relación con el uso de sistemas de IA. En cooperación con las partes interesadas pertinentes, la Comisión y los Estados miembros deben facilitar la elaboración de códigos de conducta voluntarios para promover la alfabetización en materia de IA entre las personas que se ocupan del desarrollo, el manejo y el uso de la IA.

Marcos de Competencias

Y es que, la creciente presencia de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y en los entornos educativos hace imprescindible promover una alfabetización en IA que permita comprender no solo cómo funcionan estas tecnologías, sino también cómo utilizarlas de forma crítica, ética y creativa. En este contexto, diversos organismos internacionales han desarrollado marcos de competencias que orientan a docentes, estudiantes y ciudadanos en el desarrollo de estas habilidades. Entre ellos destacan las propuestas de la Comisión Europea, así como las impulsadas por la UNESCO, que promueven una integración responsable y humanista de la inteligencia artificial en la educación. Estos marcos ofrecen referencias estructuradas para entender qué conocimientos, habilidades y actitudes son necesarios en una sociedad cada vez más mediada por sistemas inteligentes, y sirven como punto de partida para desarrollar propuestas educativas orientadas a una alfabetización en IA sólida y crítica.

AILit

El Marco de Alfabetización en Inteligencia Artificial (AILit) para la educación primaria y secundaria es una iniciativa conjunta de la Comisión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El borrador publicado en mayo de 2025 describe los conocimientos, habilidades y actitudes esenciales que los jóvenes necesitan para comprender e interactuar con herramientas de IA de manera segura, crítica y con confianza. También aborda las implicaciones éticas y sociales más amplias.

El marco propone 22 competencias organizadas en cuatro dominios principales:

  • Interactuar con la IA implica utilizar la IA como herramienta para acceder a nuevos contenidos, información o recomendaciones.

  • Crear con IA consiste en colaborar con una herramienta de IA dentro de un proceso creativo o de resolución de problemas.

  • Gestionar la IA requiere elegir de forma intencional cómo la IA puede apoyar y mejorar el trabajo humano.

  • Diseñar IA permite que los estudiantes comprendan cómo funciona la IA y conecten su funcionamiento con sus impactos sociales y éticos, participando en la forma en que se diseñan y operan las herramientas de IA.

INFOGRAFÍA MARCO, Y COMPETENCIAS

El Marco de Alfabetización en IA se finalizará en 2026. Para más información, se puede consultar ailiteracyframework.org.

Además, la UNESCO propone un marco de competencias centrado en los docentes, y otro en los estudiantes.

Asociado a estas competencias, está el saber cuándo no usar la tecnología. En este sentido, para los docentes saber cuándo la tecnología realmente aporta valor a un proceso educativo es fundamental. Por ejemplo, ¿cuando la tecnología está permitiendo a las personas hacer cosas que de otro modo no serían posibles? Por lo tanto, y al mismo tiempo, darse cuenta de dónde la tecnología no aporta realmente valor es una competencia esencia. CAP 2 LUDMILA