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2.4. Evaluación

Antes...  

  1. Reconoce tu audiencia, tu finalidad, el método de presentación (personal o automática) y los recursos existentes.
  2. Establece un diseño, que puede ser determinado o no por el uso de plantillas.
  3. Desarrolla primero el contenido, para luego acomodar el lenguaje visual y los efectos multimedia.
  4. Considerar la posibilidad de crear información impresa tanto de carácter informativo para los asistentes, como de ayuda para el que realiza la presentación.
  5. Ensayar

Se debe haber una evaluación a priori y otra a posteriori.

La primera alude a que el proceso de la creación de una presentación no termina cuando está realizada, ya que cuando se está en el proceso de creación se corre el riesgo de perder los objetivos de la misma.

Durante el proceso...

Somos conscientes que resulta mucho más fácil evaluar aspectos funcionales y de diseño, desatendiendo los pedagógicos. Algunos ítems de los que nos podemos fijar en la evaluación pedagógica son los siguientes:

  • ¿Qué objetivos va a contribuir a conseguir el uso de esta presentación?
  • ¿En qué momento del proceso enseñanza-aprendizaje va a incidir la presentación?
  • ¿Qué ayudas va a necesitar el alumnado durante la presentación?
  • ¿Qué conocimientos previos, técnicos y conceptuales, requiere el manejo del documento?
  • La exposición de los contenidos, ¿es adecuada al grupo de alumnos?

Al final 

Esta evaluación debe estar contrastada con otra realizada al final de todo el proceso y que deberá centrarse en las siguientes variables:

  • Eficacia del medio para la consecución de los objetivos. Caso de que haya discrepancias habrá que plantear tanto el diseño de la presentación como su adecuación a esos objetivos y a esos estudiantes.
  • Recursos utilizados y su operatividad pedagógica