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Aspecto Analítico

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En el aspecto analítico es muy importante la utilización de los conocimientos adquiridos en las asignaturas como Lenguaje Musical y Análisis. A partir de este estudio, el alumnado construye significados de la música, sus atributos, sintaxis y el contexto del que provienen las formas, los autores y la exploración de las fuentes, de acuerdo al nivel en que se encuentra. “Independientemente de lo minuciosa que sea nuestra investigación de la obra, no lograremos comprenderla completamente si no somos conscientes del lugar que ocupa entre las demás composiciones de su autor. Además necesitaremos también situarla en su contexto histórico y estilístico”. (Berman, 2010: 161).

El análisis es una herramienta muy importante para la orientación en el estudio cotidiano, lo que permite descubrir cada partitura. El desconocimiento de estos temas o el el análisis como herramienta didáctica, en ocasiones carece de importancia para algunos docentes de instrumento, ya que argumentan que las estructuras y el análisis formal se alejan de la musicalidad. Sin embargo hay grandes pedagogos e investigadores que opinan todo lo contrario. Gregorio Simkin (1983), es partidario del conocimiento armónico, contrapunto, etc. y opina que facilita la labor creativa. Por otro lado, Susanne Langer (1966), considera que el concepto forma equivale a estructura y al modo en que se reúne el conjunto. Al hablar de forma en la ejecución instrumental se refiere a cómo organizar temporalmente la sucesión de eventos que conforman una obra. Para Eleanor Stubley (1992) resulta necesario establecer estrategias metodológicas donde se exponga al alumnado a sus propias intenciones, las que configurarán la guía de posibles realizaciones. Para ella las interpretaciones constructivistas son posibles gracias a la actividad cognitiva del sujeto, cuya experiencia inmediata reconoce elementos de la experiencia pasada.

El estudio cotidiano basado en el aspecto analítico es exigente pero muy eficaz porque el alumno sabrá cómo quiere que suene su interpretación y cuál será el camino para conseguir su objetivo. Es decir, que todos los conocimientos que posea el alumnado proveniente de la interrelación de asignaturas como lenguaje, análisis, historia, etc, le servirán como herramientas para el beneficio de su interpretación.

Memorización

Es el entrenamiento de la memoria a través de la reflexión, la meditación lógica y sistemática. La memorización es una función psíquica por la que almacenamos información y para que ésta no decaiga se requiere la repetición. El hecho de memorizar depende del instrumento y de la situación. Para tocar como integrantes de un grupo de cámara o en una banda u orquesta sinfónica no se requiere la memorización. Pero hay momentos en que los instrumentistas se ven obligados a tocar de memoria de acuerdo a las circunstancias, como por ejemplo como solistas.

Para estos casos, en el estudio cotidiano de una partitura, se requiere un proceso de memorización con el tiempo necesario una vez que se hayan resuelto los aspectos técnicos y analíticos de la partitura a estudiar. La memoria es frágil y se debe entrenar como cualquier aspecto del estudio diario. La memorización comienza en el momento del estudio de una obra a través del análisis y el canto. Cantar en voz alta las notas es de vital importancia. El proceso es lento pero otorga mucha seguridad al alumnado.

Existen distintos tipos de memoria que se activan en el transcurso de una interpretación.

  • Muscular: Se entrena a través de la digitación escogida en el momento que el alumnado comienza a estudiar una partitura, y le sirve para automatizar los movimientos.
  • Auditiva: Se educa a través de ejercicios para desarrollar el oído interno y externo. Estos ejercicios son ejercitados en la asignatura Lenguaje Musical. Gracias a ello, el alumnado puede oír internamente melodías y armonías de la obra que está estudiando. Si el alumno es capaz de reproducir en su mente los sonidos antes de realizarlos, evitará los fallos.
  • Analítica: se insiste sobre este aspecto que es una herramienta fundamental ya que sirve de soporte para el resto de las memorias. Es la más sólida, ya que permite al alumnado la utilización de los conocimientos adquiridos en otras asignaturas y encontrar allí la correlación entre todas.
  • Visual: también llamada fotográfica, en la que el alumnado no solo hace una fotografía mental de la partitura sino también de la posición de sus manos en el instrumento.
  • Verbal: consiste en la verbalización de las notas mientras se ejecutan y otro ingrediente que ayuda es la memorización de las notas con ritmos que está fundamentada en el automatismo muscular.
  • Emocional: es donde se recoge la interpretación, es el último peldaño y la que determina la forma de comportamiento afectivo.

Existe una posibilidad de memorización sin instrumento, en la que se activa la escucha interna, para ella se requiere una máxima concentración.

Estrategias para memorizar la partitura

Si el estudio cotidiano ha sido detallado, analizado y concienciado profundamente, la memorización será una consecuencia del mismo. De todos modos hay alumnos que requieren de estrategias para poder memorizar una partitura. Estas estrategias, guiadas por el profesor, otorgarán el resultado deseado al alumno.

  • Repetición: Hay que tener especial cuidado con la repetición, ya que se puede caer en el error de la repetición no inteligente, en la que el alumnado toca sin tener conciencia de los que está haciendo, un automatismo sin sentido. Lo interesante de esta repetición es memorizar de diferentes maneras los pasajes (cantando, con oído interno, con o sin partitura), para poder recordarlos.
  • Organización: Con respecto a la organización de la partitura es analizando las secciones de acuerdo a las armonías, estructuras, dinámicas, etc.
  • Elaboración: En la elaboración se le asigna un significado a cada sección, ubicándola dentro de la historia, las emociones que transmiten. Cuanto más específicas sean estas asociaciones, más sólida será la memoria.
Concentración

Pero la memoria requiere de la concentración para que llegue a buen puerto. Y como la memoria, la concentración también se entrena alternando períodos de trabajo y de descanso. Primeramente el alumnado-instrumentista deberá ser consciente de las dificultades de la obra y ser disciplinarse para sacar provecho. La concentración requiere de ciertos rituales para llevarse a cabo con éxito, establecer un marco de estudio que la favorezca y lograr que se transforme en un hábito. Cada persona encontrará su ritual para concentrarse. Para ello es importante establecer un tiempo diario al estudio. El período de concentración varía de acuerdo a la edad.

Es conveniente comenzar el estudio con una obra de dificultad media ya que se necesita un tiempo determinado para entrar en plena concentración. Algunos lo logran antes que otros. Luego pasar a estudiar algo un poco más complejo que requiera un esfuerzo mental mayor y finalizar con algo sencillo en la que interfiera menos el agotamiento y completar así un ciclo. El verdadero objetivo del profesorado será el de ayudar al alumnado a encontrar su ritual, proporcionarle las herramientas necesarias para encontrar su propia personalidad en el momento de interpretar una obra y pueda transmitir un mensaje.

Educación auditiva

El entrenamiento auditivo se realiza a través del canto y la asignatura lenguaje musical.

La educación auditiva tiene como objetivo desarrollar el oído del alumnado, tanto la audición interna como la externa. Ese desarrollo se realizará a lo largo del estudio académico para llegar a alcanzar esa audición interna, tanto armónica como polifónica, en las partituras que estudie. Dependiendo de la edad, madurez y nivel académico del alumnado se realizan diferentes ejercicios.

Uno de los elementos importantes para el desarrollo auditivo es la voz. En este aspecto es importante que el profesor indique al alumnado cómo realizar una emisión correcta de la voz cantada (dependerá de la edad si son voces blancas, están en el cambio de la voz por la pubertad, o ya se han desarrollado). Sería necesario que el profesor tuviese unas nociones básicas sobre la colocación de la voz para evitar lesiones.

Esas nociones básicas son:

  • Los ejercicios realizados con la guía del profesor harán que la tesitura se amplíe. Luego se incorporarán los matices para completar la superioridad vocal.
  • Para el estudio de los intervalos melódicos, generalmente se recurre a comienzo de canciones infantiles.
  • Para la educación auditiva de los intervalos armónicos se ejercita la percepción simultánea. Willems (2001) plantea cómo lograr que el alumno reconozca un intervalo armónico a través de un ejercicio sencillo. “En un armonio o una trompeta – la trompeta capta mejor la atención del alumno - toquemos un sonido que el niño deberá cantar. Sin dejar ese sonido, toquemos un segundo sonido que el niño cantará también, luego toquemos un tercero sin dejar los dos anteriores. Todo ello primero en sentido ascendente y, luego descendente”. (Willems, 2001: 150)

El profesorado irá realizando ejercicios con diferentes intervalos, primero sencillos hasta los más complejos de acuerdo al nivel académico del alumnado. De esta preparación básica dependerá el desarrollo del resto de los contenidos musicales conscientes como las escalas, la entonación, el nombre de las notas o la lecto-escritura, etc.

En los conservatorios, el alumnado ingresa con una preparación previa, y la función del profesorado de lenguaje musical será la de corroborar si los alumnos tienen unas buenas bases auditivo-musicales. Cremers (1924), propone algunos ejercicios de “melodía expresiva” utilizando las cinco primeras notas de la escala diatónica y a continuación completada. Luego le incorpora el nombre de las notas, comenzando por la escala de Do.

Sería conveniente que el profesorado esté al tanto de los diferentes métodos como herramientas para su utilización en las clases y lograr fácilmente los objetivos.