2.3. Flujo de trabajo seguro: del aula a la herramienta de IA
La utilización de herramientas de inteligencia artificial en procesos de evaluación educativa exige establecer procedimientos claros que garanticen un uso seguro, ético y pedagógicamente adecuado de la información del alumnado. No se trata únicamente de utilizar una herramienta tecnológica, sino de integrar su uso dentro de un flujo de trabajo estructurado que permita mantener el control sobre los datos, preservar la privacidad y asegurar la supervisión docente en todas las fases del proceso.
En este sentido, resulta especialmente importante comprender que la IA no debe incorporarse de forma improvisada. Del mismo modo que cualquier instrumento de evaluación requiere planificación y criterios pedagógicos definidos, el uso de IA debe apoyarse en protocolos de actuación que reduzcan riesgos y favorezcan una utilización responsable.
Un flujo de trabajo seguro implica establecer una secuencia organizada de actuaciones desde el momento en que el alumnado genera una evidencia hasta que el profesorado interpreta los resultados proporcionados por la herramienta de IA. A continuación, se presenta un modelo básico de flujo de trabajo seguro aplicable a contextos educativos.
Imagen generada mediante inteligencia artificial
Fase 1. Recogida en el aula
Fase 2. Revisión previa del docente
Fase 3. Anonimización
Fase 4. Uso de la herramienta de IA
Fase 5. Validación humana.
Fase 6. Decisión y retroalimentación
